11 - mayo - 2017

LA CONVOCATORIA SE REPLICÓ EN TODO EL PAÍS

Madryn marchó en reclamo por la eliminación del “2×1” a represores

Diversas organizaciones de derechos humanos y vecinos autoconvocados protagonizaron una extensa movilización, en repudio al fallo dictado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN), el cual podría beneficiar a unos 278 imputados por delitos de lesa humanidad durante la última dictadura cívico militar de 1976.
La convocatoria tuvo lugar en la Plaza San Martín, alrededor de las 18 horas, donde distintas consignas llevaron adelante el ferviente reclamo, ante un fallo judicial sin precedentes.
En el ámbito de la Cámara de Diputados de la Nación, los legisladores coincidieron en un proyecto para “frenar” la aplicación del “beneficio” a represores, aprobando con 211 votos afirmativos y un voto negativo la iniciativa, por lo que restará que el Senado sesione para sancionar de manera definitiva el proyecto.
En diálogo con el Diario, el presidente de la Asociación Sanmartiniana de Puerto Madryn, quien a su vez es vicepresidente del PJ local y titular de la Biblioteca Popular de la ciudad, Carlos Pascuariello, analizó el trasfondo histórico y la repercusión del fallo de la Corte, a la vez que llamó a remarcar la memoria en cuanto al terrorismo de Estado y felicitó “al colectivo ‘Construyendo Memoria’ y otras organizaciones que hacen posible que las de Madryn se vean fortalecidas en la plaza”.

“Los DDHH deben ser politizados”

“Manifestamos un expreso repudio al fallo y llamamos a toda la comunidad a expresarse, porque no es un tema que tenga que ver solamente con lo partidario”, sostuvo Pascuariello, añadiendo que “muchas veces se dice que no deben politizarse las cuestiones de derechos humanos, pero yo creo que sí hay que politizarlos, en el buen sentido de la palabra, en el sentido de que perduren las políticas de memoria, verdad y Justicia”, calificándolas como “un derecho adquirido”.
Sobre este punto, precisó que “para eso, un gobierno debe trabajar dichas políticas y generarlas, hay que correr ese prejuicio de la discusión y convertirlas en políticas de Estado; resalto al gobierno de Néstor y Cristina Kirchner, que han dado el primer paso para convertir a la memoria, la verdad y la Justicia en políticas de Estado, creo que en este sentido, este fallo lo que hace es tirar por la borda tanta lucha en materia de derechos humanos”.

“Discutimos genocidio desde 1948”

Por otra parte, hizo hincapié en que “hay que mirar la Declaración Universal de Derechos Humanos; nosotros hablamos de ‘genocidio’ y ‘terrorismo de Estado’ desde 1948; esto es fundamental para que se entienda, parece que es una discusión que algunos sectores quieren obviar, pero la realidad es que estamos discutiendo desde hace años, es una cuestión universal” y agregó que “desde que asumió, el actual Gobierno Nacional no ha colaborado en nada en la profundización de políticas de derechos humanos; incluso, el Presidente dijo que era una ‘guerra sucia’, lo cual es un grave error conceptual, porque desde la Declaración Universal de los DD.HH., está bien explícito el concepto de genocidio, el cual ocurre cuando una elite que gobierna un Estado, pretende eliminar y exterminar a una clase política con una fuerte identidad, y esto fue lo que sucedió en la última dictadura militar”.

“Es una lógica de corrección permanente”

También, se refirió al motivo por el cual entendió que la Corte Suprema de Justicia de la Nación alcanzó el polémico fallo, y analizó la postura del Gobierno Nacional, que finalmente se pronunció en contra del mismo: “Creo que esto tiene que ver con la lógica de la corrección permanente; el Gobierno intenta elaborar una acción y se retrotrae cuando las repercusiones son absolutamente negativas; no evaluó la fuerte política de derechos humanos hecha en el gobierno anterior, con lo que se cosechó un repudio muy fuerte dentro de la sociedad; por eso mismo, no le quedó otra estrategia que retrotraerse en ese sentido, si bien no han reflejado eso en la acción; por el contrario, no lo ven reflejado en sus expresiones y actos públicos, no hay que olvidar que, durante el primer año de gestión de este gobierno, se invitó al entonces presidente de los Estados Unidos, Barack Obama; país que ha tenido como política de Estado el financiamiento de los golpes de Estado en América Latina, fue una carga ideológica a través de la cual quisieron anular el debate por los derechos humanos, pero eso se ve fortalecido a partir del repudio de las organizaciones y de la sociedad civil”.

“Son crímenes que no prescriben”

“Desde los partidos políticos, hay que profundizar la discusión política en materia de derechos humanos, a no discutir el número, a no obviar; sobre la marcha en Puerto Madryn, yo llamé a que se acompañe a la misma, porque no tiene que ver con un gobierno, sino, también, con políticas de Estado”, planteó Pascuariello, a la vez que agregó que “todas las personas, sean integrantes de organizaciones o no, deberían acompañar el repudio a este fallo que, lógicamente, atrasa”.
En otro orden, comentó que “hay que diferenciar lo que es el delito común y el de lesa humanidad; nosotros tenemos la cercanía del caso de Trelew, donde 40 años después, los casos se juzgaron”, en relación a la denominada “Masacre de Trelew”.
Además, explicó que “son crímenes que no prescriben, hay que hacer una gran reflexión política en eso, con formación y charlas, es la manera de convertir lo que no es pasado, sino que es presente, porque los testimonios están, se siguen buscando los nietos, siguen apareciendo; se sigue visibilizando la política represiva y de intento de exterminio que ha tenido la dictadura militar, al servicio de un poder económico apuntado a sectores de nuestro país que nunca han querido un país igual para todos”.

Terrorismo y modelo económico

En este orden, entendió que “hay que apuntar a las nuevas generaciones, para que puedan comprender qué se entiende cuando se habla de terrorismo de Estado y las intencionalidades del modelo económico; no hay que olvidar que, además de cometer el genocidio con el objetivo de hacer desaparecer a una generación, se implementó un modelo económico excluyente para la clase trabajadora, donde este era ‘costo laboral’, eliminando lo que tiene que ver con el Estado presente en la vida de las personas, algo característico de todos los golpes de Estado y, particularmente, de la última dictadura militar”.