16 - febrero - 2017

La CGT cada vez más crítica de Macri

Juan Carlos Schmid, integrante del triunvirato de la CGT, rechazó la baja en las jubilaciones y advirtió que la relación entre la central obrera y el Gobierno «está en su punto de tensión más grande». En ese contexto, vaticinó que la marcha convocada para el próximo 7 de marzo será una «gigantesca protesta» contra la política económica que lleva adelante Mauricio Macri.

 

“No hay palabras, es vergonzoso”, calificó Schmid el cambio del cálculo de la movilidad previsional y remarcó que “la mayoría de la gente cobra la mínima está alejada del nivel de subsistencia y por debajo del salario mínimo vital y móvil”. También definió como “una patraña” la reparación histórica a los jubilados y señaló que muchos de ellos fueron perjudicados en el cálculo que el Gobierno realizó para la nueva aplicación del Impuesto a las Ganancias.

 

“Me parece que hay una falta de capacidad que va en contra del sentido común”, declaró también Schmid en diálogo con radio La Red y agregó: “Muchos funcionarios deben volver a la escuela.”

 

El líder del gremio de Dragado y Balizamiento, que comparte con Héctor Daer y Carlos Acuña el triunvirato que conduce la CGT, analizó que la relación de la central sindical con el Gobierno “está en su punto de tensión más grande”. «El día 7 (de marzo) va a haber una gigantesca protesta en contra del enfoque económico que se está teniendo y, particularmente, en el tema de la industria… la sangría que hay en ese sector», sostuvo.

 

El líder sindical consideró que el Gobierno «ha abandonado por lo menos intentar tener un perfil industrial». Añadió que  las medidas económicas de Macri «generan irritación particularmente en el sector industrial» por la «mala administración del comercio exterior» explicó. «Yo no estoy diciendo que cierre toda la importación en una economía globalizada. Lo que digo es que tienen que tener una precisa administración del comercio exterior. Lo que necesitamos para nuestro desarrollo debe ingresar y lo que afecta a la industria nacional no debe ingresar, porque terminamos generando desempleo en la Argentina», finalizó.