17 - febrero - 2020

Juntos por el Cambio busca evitar fisuras y observa la interna oficialista

El movimiento de Ricardo Alfonsín como embajador en Madrid generó cierta inquietud en Juntos por el Cambio, aunque con el paso de los días referentes del radicalismo y del PRO coincidieron en que en principio no advierten el riesgo de que se abra una saga de fugas sustanciales que debiliten el espacio opositor. Más que por eventuales incorporaciones al Gobierno, las tensiones se generan por las discusiones sobre la relación con el oficialismo y las especulaciones sobre el futuro vínculo entre Alberto Fernández y Cristina Kirchner.

La mesa nacional de Juntos por el Cambio tendrá su reunión este miércoles, con la reaparición de Mauricio Macri y el encuentro que será una primera medida del nuevo esquema de funcionamiento de la coalición. “Vamos a tratar de acomodar las cargas”, avisó uno de los radicales que encara la cuestión sin ir al choque. “Lo mejor para el espacio es que tenga mucho trabajo en la FIFA”, contrapuso otro más áspero, y como argumento para cuestionarlo remitió al video en Neuquén en el que Macri habla sobre la deuda: «Legitima el relato de ellos”. Desde el macrismo buscaron bajarle el tono: “No queremos entrar en temas que no son centrales”.

Luego del impacto de la partida de Alfonsín a Madrid -por el peso de su apellido- en el radicalismo buscaron despejar versiones sobre saltos al oficialismo. Algunos mencionaron al ex senador Mario Cimadevilla, cercano al designado embajador y que terminó mal con Macri luego de su salida con escándalo de la unidad especial AMIA. “No vemos casi ningún dirigente que esté pensando en irse. La mayoría apoya sostener la unidad, después hay que ver cómo”, coincidieron en la UCR y el PRO.

El posicionamiento ante el Gobierno será uno de los temas de debate en la mesa, según uno de los que estará presente, con dos posturas recortadas: los “moderados” y los “ultras”. En el primer grupo los gobernadores Gerardo Morales, Rodolfo Suárez y Gustavo Valdés, Horacio Rodríguez Larreta, intendentes, principalmente los dirigentes con necesidades de gestión; y el más duro encarnado por Macri, Patricia Bullrich y Miguel Pichetto. En el medio intenta hacer equilibrio Alfredo Cornejo, titular de la UCR, y Elisa Carrió calibra su nuevo rol.

La discusión había quedado de manifiesto con la ley de Emergencia, cuando un sector propuso impedir la jura de los diputados oficialistas. “Eso fue una barbaridad, era antidemocrático. Hay que darles un tiempo, seis o siete meses para que gobiernen. Y nosotros en lo económico no podemos opinar”, marcó con autocrítica uno de los dialoguistas del PRO, y remitió al apoyo del interbloque a las iniciativas de Alberto F. en esa materia, salvo el aumento diferenciado a los jubilados cuestionado en un comunicado por Juntos por el Cambio.

Las internas en el Frente de Todos potenciaron el debate y funcionaron como argumento de un grupo para empujar un acercamiento y acaso favorecer -con el Presidente más respaldado- la eventual ruptura de la Casa Rosada con el kirchnerismo. “No hay indicios de que esa pelea se concrete, y Alberto no puede. Por lo menos en esta etapa”, contrapuso uno de los radicales de la mesa. “Hay que esperar. Va a haber medidas impopulares que tienen un costo y hay que ver si Cristina entrega su capital político, que es lo que la mantiene blindada judicialmente, para sostener a Alberto”, sostuvo uno de los que avalan la hipótesis.

Con el regreso de Macri a la escena, la mesa de Juntos por el Cambio buscará avanzar en las definiciones de funcionamiento de la coalición, la designación de cargos vacantes (el principal, la presidente de la AGN) y en temas puntuales como la postulación de Daniel Rafecas como Procurador. Los radicales se encaminan a impulsar el rechazo.

FUENTE: CLARÍN.