27 - febrero - 2018

Introducción al cannabis medicinal por Blanca Rosa

Como una ‘sembradora de lugares, sanadora y educadora ecologista’ se define Blanca Rosa Alvarez Sepúlveda, precursora del movimiento hippie en Chile, de las aldeas espirituales en el valle del Elqui y de la Comunidad Ecológica de Peñalolén, en Santiago. A esta chilena de 65 años, El Ciudadano la entrevistó el 24 de febrero de 2012 en su hogar, situado en el Paralelo 42, límite entre las provincias argentinas de Río Negro y Chubut. En ese momento era la directora de la Oficina de Medio Ambiente del municipio de El Bolsón. Hoy es una reconocida maestra de cuidadores de semillas a ambos lados de la cordillera.
Sus conocimientos, adquiridos en sus viajes por Chile, Argentina, Bolivia, Ecuador e Italia, abarcan las hierbas medicinales, la apicultura, el hilado y el teñido natural, la bioconstrucción, la permacultura, la educación de niños, el reciclaje y la agricultura sustentable.
Su casa es ocupada por visitantes de diferentes países que realizan pasantías para aprender con esta sabia mujer. En el patio hay una huerta y un vivero, y por todas partes se ven materiales reutilizados.
Tengo una vocación de amor social que lo manifiesto a través de la acción social, de involucrar a la gente, pero siempre con esta inclinación hacia el trabajo con respeto a la naturaleza, ese es el don con que he nacido en esta encarnación.
Entre miles de historias, viajes y relatos, por ejemplo cuenta: “Participamos también con una organización internacional que funciona desde Finlandia que se llama Eno Environment, ellos son un grupo de educación ambientalista y convocan a todo el planeta a plantar un árboles a medida que va saliendo el sol.
El 21 de mayo es el Día Internacional del Árbol, y a medida que el sol va avanzando y cubriendo el continente van despertando y van plantando árboles y todo online, entonces uno desde El Bolsón puede ver cómo los niñitos en China están plantando los árboles y después a la vuelta ellos ven cómo los niñitos de El Bolsón plantaron los árboles; este va a hacer el tercer año, el primer año se plantaron como cinco millones de árboles en un día en el planeta, el segundo año se plantaron como 80 millones y este año esperamos triplicar la cifra. Ante toda esta cosa apocalíptica de: no al petróleo, no a la contaminación, el calentamiento global y todo, yo creo que hay mucha gente que estamos haciendo cosas y nos vamos turnando”.

FUENTE: DIARIO EL CHUBUT