12 - marzo - 2019

Incendio desnuda reclamos históricos de las tomas

El incendio de una casilla deshabitada puso ayer nuevamente en evidencia las falencias estructurales en Loma del Medio y generó la insistencia de los vecinos para contar con servicios públicos fundamentales, como el agua potable y la electricidad.

El hecho ocurrió pasadas las 11 en el barrio El Cipresal, muy cerca del límite con Chubut, y los bomberos llegaron a tiempo para evitar que las llamas tomen el bosque nativo circundante, aunque las pérdidas de la vivienda fueron totales.

Se trata de un sector ocupado en forma irregular durante la última década por decenas de familias nativas y arribadas desde distintos puntos del país, que fueron delimitando los lotes en medio de la forestación. Ellos mismos trazaron algunos callejones de acceso e instalaron un cableado precario que se extiende por varios kilómetros. Precisamente, la sobrecarga de tensión es motivo recurrente de incendios.

La carencia de agua es otro de los problemas: los pobladores deben hacer varios kilómetros diariamente para abastecerse con tanques y bidones; pero cuando hay un siniestro hay que limitarse a la provisión de las autobombas. Mediante un acuerdo con el Splif se están montando ahora algunos tanques australianos para atender las emergencias, pero es un proyecto recién comenzado.

Es la realidad de Loma del Medio, al oeste de El Bolsón, donde viven unas 600 familias, aunque similar problemática padecen los habitantes del Lote 26, dentro del ejido de Lago Puelo, en Los Repollos, El Guadal y en otras tomas diseminadas por la Comarca Andina.

“Llevamos años peleando el tema de los servicios y la regularización de la tierra”, reflejó ayer Nahuel Acosta, referente del barrio El Cipresal.

“Además nos preocupa la mejora de los caminos de acceso. Los propios vecinos hemos trabajado en la limpieza y ensanche de los callejones para que puedan entrar los vehículos de emergencia, hasta se han corrido los cercos para facilitar este cometido”, indicó.

“Para nuestras familias es fundamental contar con la luz, aunque hay algunos que prefieren vivir así”, agregó. “Muchos tenemos nenes pequeños y nos gustaría ponerles un televisor o internet para que tengan igual de oportunidades con los chicos que viven en el centro. Estamos bastante lejos del pueblo y no se puede bajar todos los días”, graficó.

Recordó enseguida que “en invierno los caminos se vuelven intransitables por el barro y la lluvia. Hicimos rifas para juntar fondos y enripiar los accesos. En varias ocasiones se le pidió colaboración al municipio, pero hasta el día no la obtuvimos”.

“Nos han exigido la conformación de una Junta Promotora para organizarnos, pero su respuesta siempre es que como es una toma, no está dentro del catastro comunal y no podemos tener ningún tipo de servicio”, insistió.

Otro de los reclamos apunta a “habilitar una calle hacia el ejido de Lago Puelo, que nos facilitaría la conectividad a través del paraje Entre Ríos. Pero hasta hoy se quedaron en promesas, espero que no se olviden una vez que pasen las elecciones”, precisó otro de los vecinos presentes.

Asimismo, desde hace varios años, los residentes en los barrios Almafuerte, Buena Vista del Azul, Los Ñires, Renoval y el propio Cipresal, vienen demandando “una escuela de nivel inicial y primaria para nuestros niños, ya que los seguimos llevando varios kilómetros hasta el barrio Usina, que está colapsada. En tanto, nos conformamos con un colectivo”, reflejaron.

Similar complejidad se observa en Lago Puelo: “No me atrevo a decir que estamos sitiados por las tomas, pero nos queda la imagen de una zona liberada. Es injusto, porque violenta el derecho de aquel que hace todos los deberes y está esperando desde hace años un terreno donde levantar su techo”, confirmó días atrás intendente, Raúl Ibarra, en referencia a la reiteración de ocupaciones irregulares que se viene observando durante los últimos meses.

Fuente: Diario Jornada.