17 - octubre - 2016

Federal B: Una simple cuestión de objetivos

Mientras Newbery se afianza con triunfos, Ameghino resiste con lo que tiene. Loncón, Cárcamo y Villegas marcaron para el “Lobo». Folmer, el descuento. El “Aeronauta” quedó en la segunda posición en la tabla que lidera Huracán, que también ganó.

La paciencia al final, premió a Jorge Newbery, que lo había intentado desde que el árbitro Soto mandó a jugar. En medio de cortes y piquetes, Newbery pareció dispuesto a buscar los atajos.

Avisó José Miguel Loncón con una bomba externa que se estrelló en el travesaño y después, el arquero Alcaín salvó en dos tiempos, una entrada profunda de Videla.

Florentino Ameghino debió esforzarse para aguantar y contener hasta donde pudo con Marchant como única presencia cerca del área. Y en ese dibujo ultraconservador, solamente inquietó a Tula con tiros libres aislados.

En el minuto 19 se rompio el cero. Hugo Videla usó la espalda de los defensores, asistio a Loncón quien pateó cruzado a media altura para poner arriba al Lobo, merecido por más intenciones que concreciones. Igual Newbery navegó por mares tranquilos, tuvo a Loncón como un extremo con manejo y a la dupla Videla-Villegas armada para sorprender. Sobrecargado por el esfuerzo, Ameghino hizo lo que pudo: solamente una corrida de Vega que Marchant terminó rematando con buena reacción del arquero. Y siempre por la izquierda, tuvo otra con Brian Vega pateando en el área sin balance, afuera.

El local fue una tromba en el inicio del complemento. Apretó pese a sus limitaciones, se adelantó con decisión y pocas ideas ante un rival sorprendido. Todo se descomprimió a los 18’ por una mano accidental de Salinas que derivó en un penal cruzado por Rodrigo Cárcamo para el 2-0.

Al esfuerzo del Tricolor le volvieron a poner freno cuando el árbitro expulsó a Facundo Tromer, su pilar defensivo. Y si ya era meritorio lo de Ameghino en términos de actitud, descontó Folmer desde los doce pasos, un incentivo al menos por la búsqueda persistente y en cierta forma, desigual. A ésta altura, Villegas y el arquero Alcaín tuvieron un duelo paralelo.

El uno tuvo cuatro paradas notables ante el ex-CAI quien terminó festejando tras empujar un centro de Videla con un rival ya jugado. El 3-1 no fue una medida exagerada. Marca realidades. Newbery ya se siente clasificado, depende y cree en sí mismo mientras que el CAFA es un cúmulo de esfuerzos que no gana, pero muere peleando.#

Fuente: Diario Jornada.