28 - diciembre - 2019

Fallo ordena que el municipio junte la basura en Rawson

El juez Carlos Tesi hizo lugar a un amparo ambiental presentado por el procurador general Jorge Miquelarena contra la Municipalidad de Rawson. Ahora ese municipio deberá adoptar medidas urgentes para cumplir con la recolección diaria de los residuos urbanos en el ejido urbano y en Playa Unión. En 90 días deberá elaborar un plan integral de remediación ambiental erradicando los basurales clandestinos bajo apercibimiento de aplicar una multa (astreintes).

Según el amparo, “es público y notorio desde hace más de 4 semanas que la Municipalidad no cumple con la recolección de residuos domiciliarios tal como lo dispone la ordenanza”. Es un hecho que se sostiene “agravándose por la lógica acumulación de residuos, la proliferación de basurales clandestinos y el crecimiento de los riesgos para la salud”.

Tesi analizó la prueba y concluyó que “surge en forma patente que la no recolección de residuos urbanos en forma periódica acarreó un perjuicio ambiental que se mantiene agravándose por la acumulación de basura, el aumento de basurales con la contaminación que conlleva”.

Según el fallo, “se acreditó la abundante existencia de residuos en la ciudad y a la vera de los caminos periféricos en distintos puntos de esta ciudad, lo que sin duda contribuye a la contaminación del ambiente. En oportunidad de promoverse la acción ambiental, el daño era ya de público y notorio”.

El municipio tiene la obligación de recolectar diariamente los residuos urbanos y puede ejercer el poder de policía ambiental para prevenir la contaminación y adoptar medidas correctivas “en caso de que el daño ya se hubiere consumado”.

“La autoridad municipal ha incurrido con ilegalidad manifiesta al no actuar diligentemente en la recolección de residuos urbanos y en la prevención y eliminación de los factores contaminantes de que implican la formación de basurales clandestinos los que, reitero, se encuentran diseminados por toda la periferia de la ciudad a los efectos de salvaguardar la calidad de vida de los habitantes”.

Según el parte de prensa de Fiscalía, las sustancias contaminantes “generan contaminación visual, olores fétidos, gases tóxicos, proliferación de hongos y bacterias y es un foco de enfermedades de transmisión entérica y además de pulgas, garrapatas y roedores, contaminándose además la costa y el mar en Playa Unión”. La Municipalidad no contestó la demanda y se la declaró rebelde.

Un informe del licenciado en Bioquímica Germán Florio dio cuenta del riesgo ambiental en la capital “consecuencia de la caída del servicio de recolección de residuos. En especial la contaminación odorífera, la de las napas de aguas, biológica y química”. La basura orgánica doméstica “supone un riesgo especial para la salud ya que al fermentar crea las condiciones idóneas para la supervivencia de microorganismos que proporcionan nutrición y un ambiente natural para insectos, roedores portadores de gérmenes”.

Como crece la acumulación de residuos, con el calor la situación se agrava ya que no hay barrido ni recolección.