1 - julio - 2018

“Esperanza”, el merendero que tuvo que transformarse en comedor

En muchos casos, los chicos almuerzan en las escuelas y en ocasiones suele ser su única comida, por lo que la situación de algunos niños madrynenses es complicada. Ante esta situación, el merendero Esperanza, ubicado en el barrio Pujol, comenzó también a preparar el almuerzo para los chicos del barrio: “Por toda esta situación de que los chicos no van a la escuela y el crecimiento del barrio, nos organizamos varias madres para dar comida y ahora es comedor. Antes dábamos la merienda los lunes, miércoles y viernes y repartíamos ropa, pero ahora agregamos el almuerzo solidario los martes y jueves”, contó Berta Percat, encargada del merendero Esperanza desde hace dos años.

CADA VEZ MAS
Por estos días, los chicos se acercan hasta el merendero con sus ollas o envases para llevarse la comida a la casa, ya que no disponen de tanto lugar en la humilde casa de la calle Eva Perón: “El otro día me sorprendí porque vino gente de otros barrios, por suerte hacemos una olla bastante grande para que, en el caso de que sobre, dar doble porción”, dijo Berta, quien agregó que preparan “hacíamos 50 raciones, pero ahora las multiplicamos porque viene el doble de gente”.
Los alumnos de la Escuela 219 del barrio Pujol, suelen desayunar y almorzar en el mismo establecimiento, pero el hecho de no tener clases imposibilita que esto suceda: “Son muchos chicos que se quedaron sin su única comida”. Al consultarle si ella cree que lo que se les da desde el merendero es la única comida, Berta Percat aseguró que sí porque “tuvimos que hacer la olla solidaria porque pedían la merienda doble, ya no tenían ni pan para llevarse y ahora no sobra ni para eso”.

NECESITAN AYUDA
Para poder seguir adelante con esta olla solidaria, el merendero Esperanza necesita de la colaboración de la población, sobre todo en lo que es alimentos. “En el Centro de Gestión Barrial nos dijeron que nos van a dar una mano con el gas porque la garrafa cuesta 250 pesos. Lo que más necesitamos son alimentos no perecederos para que nos podamos armar y necesitamos también carne y verduras”. Berta contó que el merendero “antes lo sosteníamos con venta de empanadas, tortas fritas y ahora las donaciones de la gente son muy importantes. Ahora pedí ayuda al Municipio y estoy esperando las respuestas”. Quienes quieran colaborar con Berta y el merendero Esperanza pueden acercarse al barrio Pujol II, Perú y Eva Perón, manzana 876, lote 10.