5 - mayo - 2019

El empleo, un dolor de cabeza interminable

En apenas cuatro días, dos plantas textiles de Trelew bajaron sus persianas y otras 57 personas se quedaron sin trabajo. Encima, una de esas empresas, Alter S.A., pretende abonar sólo el 50% de las indemnizaciones a los despedidos.

Este nuevo golpe al empleo en Trelew es igual de doloroso que todos los anteriores pero la acumulación de golpes, como en el boxeo, no es eterna. En algún momento el contendiente ya no resiste un guantazo más y se cae por toda la cuenta.

Lo que está pasando en el Valle con la caída del empleo se asemeja mucho a esa imagen del boxeador “groggy”, que se tambalea y cuyo destino parece irreversible.

Parece mentira que el Parque Industrial de Trelew, que a finales de los años 80 llegó a tener 10.000 personas trabajando, hoy apenas tenga 700.

Culpas y soluciones

No caben dudas que el único responsable de esta debacle es el Gobierno nacional. Sus políticas causaron este desmadre y, por lo visto, no van a cambiar.

Dicho esto, es muy poco lo que los gobernantes locales han hecho, más que lamentarse mientras ven derrumbarse al empleo. El intendente de Trelew, Adrián Maderna, reaccionó esta semana y convocó a empresarios, comerciantes, gremios y organizaciones sociales para crear de un Consejo Consultivo Municipal del Empleo. Tuvo buena aceptación, sobre todo desde sectores gremiales, pero los resultados van a tardar.

Lo que asombra es la falta de reacción del ministro de la Producción de Chubut, el veterinario y dirigente ruralista Hernán Alonso, que ya va por su segunda gestión en esta cartera y no tiene ningún resultado para mostrar. Por supuesto que no alcanza solamente con mostrar preocupación, pero hay que tener al menos algo de sensibilidad para estar en un lugar como ese mientras no para de desangrarse el empleo.

Un calvario

Trelew es apenas un lugar en donde la gravedad se percibe a flor de piel. El panorama es negrísimo en todos lados: durante el primer trimestre del 2019 se triplicaron los despidos y las suspensiones en todo el país. Unos 19.757 puestos de trabajo se vieron afectados entre enero y marzo pasado, divulgó el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), a partir de un sondeo entre distintas fuentes sindicales, corporaciones empresarias y archivos periodísticos acerca de distintos conflictos.

Golpe a CAMMESA

Esta semana hubo un tiro para el lado de la Justicia. O dos, mejor dicho. Por un lado, el juez federal de Rawson Hugo Sastre admitió un amparo de la Cooperativa de Trelew y dio lugar a una cautelar para frenar la intentona de la mayorista CAMMESA de reducirle la venta de energía por la abultada deuda que tiene, lo que hubiera generado reducciones en el servicio: desde cortes rotativos que afectarían a distintos sectores, hasta disminución el alumbrado público.

La historia es más larga pero para graficar mejor se puede decir que CAMMESA es el Gobierno nacional. Detrás de esta empresa “privada” está la larga mano de la Casa Rosada que aplica tarifazos a diestra y siniestra, que no se pone colorada por condonar una deuda de 19.000 millones de pesos a grandes distribuidoras “amigas” (Edesur y Edenor, por ejemplo), y aprietan a las cooperativas de Chubut y similares de otras partes del país para que paguen deudas de dudosa legitimidad.

Pues bien, un juez federal de Chubut, Hugo Sastre, le puso un freno a esta voracidad usurera de CAMMESA y el de la Cooperativa de Trelew podría ser un caso testigo. ¿Cuánto van a tardar las otras cooperativas en presentar sus amparos?

El segundo punto vinculado a los servicios públicos que aportó un poco de aire fresco fue el principio de acuerdo que lograron la empresa Genneia, la Provincia y el ENRE para hacer un traspaso ordenado de las centrales de Río Mayo y Gobernador Costa. Todavía falta pero los 19 empleos que estaban en riesgo parecen estar a salvo por la buena gestión de todas las partes. Incluida la Justicia, con la acertada intervención del presidente del Superior Tribunal de Chubut, Mario Vivas.

Oxigenados

Siempre se emplea la expresión “oxigenación” para explicar los cambios de Gabinete de cualquier Gobierno. Eso tuvo esta semana que pasó el equipo del gobernador Mariano Arcioni, aunque con matices.

El desembarco del profesor Leonardo De Bella en Educación (por Graciela Cigudosa) y el de Gustavo Aguilera en Infraestructura (por Raúl Chicala) eran necesarios pero deberían haber ocurrido bastante antes. Aunque Cigudosa siempre tuvo el perfil de una funcionaria honesta, deberá rendir cuentas en la Justicia por su accionar. Así y todo, le causó un desgaste innecesario al Gobierno. Lo mismo que Chicala, al que la ineficiencia lo caracterizó durante todo su paso por un área clave.

El Gobierno deberá cuidar el aire, no perder agilidad y solucionar problemas todo el tiempo, porque todavía quedan cinco domingos para las elecciones y siete meses para terminar el mandato. A no olvidarse que nadie gana en la primera curva.

Fuente: Diario Jornada.