18 - septiembre - 2019

«El Embrujo»: un Correa podría quedar en libertad

Los fiscales solicitaron declarar culpables a Gatica y Correa por lavado. Pero pidieron absolver a Domingo, el hermano de Diego.

Diego Correa es el real dueño de todos los inmuebles en Trelew, Playa Unión y Lago Puelo, y de los vehículos”. Así sintetizó el fiscal Alex Williams el enriquecimiento ilícito al inaugurar ayer los alegatos del juicio oral y público por El Embrujo. “Trató de justificarlo con la muerte de su jefe político, Mario Das Neves. Eligió a una persona fallecida y no hay manera de demostrarlo. Es incomprobable, es inverosímil y es mentira”.

“¿Por qué Correa no firmó y se hizo cargo de las cosas que compró? –se preguntó Williams- Si la plata era de Das Neves, ¿cuál era el problema? Porque es mentira y no puede justificar un enriquecimiento desmesurado”.

Desde 2004 sólo fue empleado público. Estuvo desocupado entre 2011 y diciembre de 2015. Pero en 2012 empezó a gastar dinero. Por ejemplo, con 4 viajes al exterior con Natalia Mac Leod. “¿Cómo sin ingresos pagó $ 2 millones de la cuenta corriente de un corralón, compró una camioneta y terrenos? No hay otra explicación que el origen espurio de los fondos”.

Correa nunca presentó DDJJ ni se sabe con cuánto dinero ingresó a la función pública. “No tenía más que su sueldo pero cuando la banda se desintegra tenía más de 10 propiedades y 7 vehículos además de 22.500 euros en su poder al ser detenido. Son 2 años de su sueldo estatal. Dijo que se los dio Das Neves sin traer ni una evidencia”

Correa necesitó a Daniela Souza y a Natalia Mac Leod para hacerlas figurar como dueñas de Dual Core, de modo de poder capitalizar e ingresar bienes a su patrimonio.

“No podía poner nada a su nombre porque no tenía cómo justificarlo. Ése es el sentido de la participación de ambas”. Apoderada y gerente de Sepat, aunque sin facturación, Souza también lo ayudó con la Hyundai H1 y la Toyota Hilux. “La firma no tenía giro comercial pero una vez dada de alta, incorporó bienes por millones”.

En cuanto a Mac Leod, era “su pareja y la persona de más confianza”. Y Diego Lüters “era su lugarteniente, tanto que escondió evidencia en casa de su madre”.

“¿Se puede sostener que el terreno de calle Comahue en Trelew valga $ 50 mil y luego lo transfieran en $ 300 mil? Son valores fraguados porque no podían justificarlo”.

En cuanto al rol de Jorge Godoy en la obra de Playa Unión, “hacía trámites a nombre de Sergio Río porque había que ocultar a Correa. Sabía de donde venía el dinero porque Correa se lo dice”.

Godoy le ofreció $ 30 mil a la familia León para abandonar el dúplex que alquilaban: “Si era todo legal y sólo hizo su trabajo, ¿por qué sale corriendo a echarlos por orden de Correa? Era por si los inquilinos hablaban como hablaron”.

“Godoy tuvo un tráfico frenético de mensajes y entró en pánico cuando la investigación se hizo pública. Estaba paranoico”. El maestro mayor de obras “no fue cualquier interviniente, fue el único profesional adscripto en Unidad Gobernador que podía permitirle a Correa enriquecerse”.

“Godoy usó un poder caduco hace años para alquilar un dúplex que era de Correa. Nadie podía saber que Correa tenía eso en Playa y no hay otra explicación”. Con un poder inválido, Godoy igual hacía presentaciones por la obra de Playa a nombre de Río aunque el dueño era Correa. “La obra debía avanzar. No eran trámites administrativos sino delictuales”.

La génesis de la asociación ilícita es en 2013, cuando Correa compra Dual Core y la inscribe a nombre de Souza y Mac Leod para que pareciera legal. Le costó $ 100 mil. “Fue su verdadero titular y jefe y las financió desde su origen, conduciendo, dando órdenes y diciendo qué se hacía y qué no se hacía”. Ya en un primer escrito de designación de abogado, Correa puso Velero Vesta 127 como domicilio legal, el mismo que Dual Core.

Juan Carlos “Tato” Ramón fue el brazo técnico: escribió presupuestos y se presentaba como su representante. “Esta sociedad se usó para ocultar bienes espurios. Se financió sin ingresos suficientes y tuvo un giro comercial para obtener réditos financiado con plata negra”, explicó Williams.

Sus accionistas no tenían antecedentes para manejar una constructora ni para comprar ni financiar obras. “Se ocultó al verdadero dueño, Correa, que tenía ingresos formales cero y necesitaba mantenerse oculto en las sombras”.

Aunque no facturaba ni se movía, pero Dual Core necesitaba capitalizarse con “plata sucia”. La primera operación fueron los 6 lotes en Las Golondrinas, en marzo de 2014. “Correa logró manejar tres cuentas corrientes en VS Materiales y generar un aparente giro comercial con el paraguas protector de la empresa”. En ese 2014 la SRL adquirió la Ford Ranger. “Nunca salió de la posesión de Ramón, que tenía cédula azul. Esto indica lo falaz de sus declaraciones. Esa cédula era la estrategia para ocultar a Correa”.

Recién en 2017 “Tato” se integró. En su computadora se hallaron presupuestos, actas y expedientes de contrataciones. “En las escuchas se siente afectado porque Cecilia, su esposa, se daría cuenta de que todo era una mentira y le iban a sacar la camioneta para dejarlo a pata”, recordó el fiscal.

Dual Core ya se mostraba como una firma de facturación importante, que contrataba con Provincia y con la Municipalidad de Rawson”.

Williams refutó los dichos de Mac Leod: “En su casa se halló mucha documentación. La defensa no trajo evidencias pero nosotros aportamos todos los documentos públicos”.

“Es clarísimo que Mac Leod superó de manera amplísima su capacidad económica. Ahorró dólares y cientos de miles de pesos aunque estaba abajo en la pirámide de sueldos como empleada judicial”.

Le compró por $ 300 mil un terreno a Dual Core. Para eso extrajo la plata en septiembre de 2017. “O sea que tenía 12 sueldos en su caja. Nunca conocí a alguien con tanta capacidad de ahorro”.

“El flujo de dinero pasaba por su cuenta bancaria y no puede responder por esos montos –dijo Williams-. Si sólo prestó su nombre, ¿cómo supo que en febrero de 2018 todo el grupo estaba sin cobrar y habla de tierras y de vehículos?”.

Mac Leod tiene depósitos en efectivo en su cuenta de 30 mil, 80 mil y 110 mil pesos. “Tuvo un volumen económico de $ 700 mil pero gastó por $ 1,4 millones. O sea, una diferencia de $ 700 mil sin justificar”.

Entre 2011 y 2015 “no hubo generación de ingresos ni actividad. Correa no volvió a la Aduana y generaba cero. Este financiamiento es dinero ilegal”.

Pero en diciembre de 2015 Mario Das Neves gana su tercera Gobernación. “Correa ocupa un lugar central de nuevo. Ingresa Lüters como protagonista”. Recuperado el poder político, “el grupo se dedicó a defraudar al Estado pero lo interrumpió la investigación”, según Williams.

Lüters “se une para articular las órdenes de Correa al interior del grupo. También pagó y ordenó. Pero confesó. Los otros imputados hablaron sin contestar preguntas, pero él lo hizo antes del juicio. Los demás se acomodaron a la prueba que surgía, pero la mentira tiene patas cortas. Esos dichos fueron forzados, encastrados y armados”. En cambio, “Lüters fue clarísimo y su declaración se corroboró con los testigos. Reveló cómo funcionaba la banda, roles e integrantes. Agotó las preguntas”.

En 2016 y 2017 fue el pico de dinero fluyendo: cada vez más capitalizaciones fraguadas con coches de alta gama y terrenos. “¿Por qué se compraban a comisión y no escrituraban si la plata era lícita? Porque había que mantener oculto al titular y financista. Era un torrente de dinero”.

Correa manejaba la caja con rienda corta. Pedía listas detalladas de los gastos, incluso egresos de $ 76. “Había liquidez y había que capitalizarse. Se compran los terrenos de Rawson y la chacra de Trelew”.

Necesitaban otra firma que aparentara solvencia y antigüedad en el mercado. Apareció Sepat. “Fue una maniobra espejo de Dual Core y de manual para quien quiere disimular dinero espúreo, ponerla a nombre de gente de confianza, como Giuliana Mac Leod y su hermano Darío”. Federico Gatica ya era el contador.

Sepat compró coches pero sin actividad comercial. “Ni Giuliana ni Darío tenían capacidad económica para comprarla y ponerla en funcionamiento”. Se capitalizan con la compra de 2 coches por $ 1,5 millones: la Toyota Hilux y la Hyundai H1.

En cuanto a la obra de Playa Unión, “es el ejemplo más acabado de cómo se integró la banda que cubrió a Correa. Todos sabían que era de él”.

Mezeta Consulting fue “el siguiente paraguas protector, con Gatica e intervención sumamente activa de Sandro Figueroa, que se puso a disposición”. Figueroa reemplazó a Mac Leod en 2014. “Debían ocultar más a Correa porque Das Neves volvía al poder”, explicó Williams.

“Si dice que no hizo nada ilegal, ¿por qué Figueroa mintió al ocupar una oficina y cambiaba de nombres? Porque sabía que era un lugar público y que era para una obra millonaria de un pariente político. Se hacía llamar ´Mauricio´ o ´Nicolás´”.

Cuando escaseó la plata, Correa le ordena a Souza que Ramón recupere los seguros de las obras, que eran “cifras elevadas”.

“Todo el grupo conocía todos los emprendimientos y lo que hacía el resto; todos tenían voluntad de participar. Querían pertenecer y usufructuar el mayor rédito posible”. Según Williams, aunque “el que se llevaba la tajada del león era Correa, todos querían vivir con beneficios que no hubiesen tenido de ganarse la vida honestamente. Sabían a quién respondían y a qué se dedicaban. No tenían dudas de que Correa dirigía y financiaba. De él dependían. Él creó esta banda y fue su jefe».#

“La maniobra fue burda”

Al explicar cómo el grupo defraudó al Estado mediante la reparación de viviendas oficiales en rawson, el fiscal Omar Rodríguez ratificó a Diego Correa como dueño real de Dual Core y de Sepat, que obtenían esos trabajos gracias a que él era el subsecretario de la Unidad Gobernador. “Era el núcleo de la estafa: la ejecutaba quien debía cuidar la plata”. Se violaron la Ley de Contrataciones y la de Ética Pública. “Jamás puede haber una contratación lícita perdiendo el mejor precio en favor del Estado”.

Rubén “Bedo” Reinoso impulsaba la contratación de Dual Core a pedido de Correa y basándose en informes de Christian Gisande, que certificaba el mal estado de las casas oficiales en Rawson. El Ministerio de Infraestructura decía que no podía repararlas. “Así dejaba el camino abierto para la maniobra. Todo el contenido de los expedientes era mentira”.

Cuando el grupo llegó al Gobierno, “Correa en persona hizo los arreglos con plata de su bolsillo y luego les ordenó armar expedientes para recuperar el dinero. La maniobra fue burda “.

Ramón elaboraba presupuestos falsos para concursos falsos: los de Concretando los firmaba él pero para Dual Core hacía una “media firma” sin aclaración pero con sello de la empresa. “Tato fue crucial en esta puesta en escena ya que cotizaba la cifra que por mail le pedía Lüters para armar los expedientes fraudulentos”. La conducta de Ramón distraía para aparentar que había dos presupuestos.

Un Power Point proyectó notas, actas de recepción de obra, presupuestos e informes idénticos entre sí y firmados por Gisande, Correa, Reinoso, Ramón y Daniela Souza, como gerente de la constructora. Los papeles truchos justificaban la necesidad de reparar las casas, iniciar los expedientes, dar obras por hechas y pagarlas, engañando a los organismos de control.

Para Sepat, los pedidos de compra llegaban a la Unidad firmados por Oscar “Chito” Alarcón. Adjuntaba el presupuesto y Correa autorizaba la compra. “Giuliana Mac Leod aportó al grupo firmando todo lo que debía a pedido de Lüters, comprando y vendiendo vehículos y otorgando cédulas azules al grupo. Sabía lo que hacían”. #

“Gatica retiró $ 408 mil peropara comprar un Ford Mondeo”

El fiscal Omar Rodríguez consideró probado que el contador Federico Gatica acordó un plan con Diego Correa para lavar dinero de la corrupción. Primero con la constitución de Sepat y luego con la formación de la sociedad de Mezeta Consulting para ejecutar un multimillonario proyecto de consultorios médicos en Rawson.

Recordó que Diego Lüters solía comunicarse con Gatica para gestionar documentación y quedó registrado en celulares y mails. “Si la empresa era de Giuliana Mac Leod y de Domingo Correa, ¿qué hacía un funcionario público como Lüters en el medio?” Gatica sabía que se manejaba dinero negro y el vínculo Lüters-Correa.

Sepat compró una Toyota Hilux que era de Gonzalo Carpintero. “El 4 de abril Gatica le manda a Lüters fotos de la cédula verde y ese mes se transfiere a la empresa. Gatica ya le había hecho a Carpintero la certificación de ingresos por persona políticamente expuesta, sabía de quién era y el destino de esa camioneta porque Sepat era cliente de su estudio”, argumentó Rodríguez. En su alegato Gatica lo miraba muy serio, molesto y negando con la cabeza.

La segunda parte del plan se inició con la obra de Mitre en Rawson. “Es claro que Mezeta es de Gatica, Guillermo Barbagallo el arquitecto, Rafael Ferreira el constructor y Sandro Figueroa el responsable. Lo que se discute es quién la financió”.

El fiscal consideró que el contador quiso “deslizar complicidad o sospecha sobre su examigo”, Juan Ignacio Blasco. “Pero no surge de ningún lado y no hay una sola evidencia de que el traumatólogo haya estado desde el comienzo”. No tendría sentido ya que el proyecto en su origen no eran consultorios sino oficinas comerciales.

“Si Gatica era el único inversor, ¿por qué se hallaron recibos escondidos en casas que no tenía nada que ver con él? ¿No era que no tenía tiempo para ocuparse? A esa altura Correa era el más ocupado de la provincia después de Das Neves”.

Sobre Blasco y la fecha real de su compra de acciones de Mezeta, el fiscal apuntó: “¿Qué necesidad tenía de mentir y decir que fue marzo y no en octubre, si era todo legal y Gatica era el único inversor”.

En cuanto a Mario Glades, exsocio del contador que le preguntó por Mezeta, se preguntó lo mismo: “Si era todo legal, ¿por qué Gatica le mentiría y le diría que un emprendimiento familiar? Le dijo otra cosa porque estaba lavando plata”.

Rodríguez repasó las escuchas según las cuales fue Correa quien ordenó frenar la obra. “No quería generar más gastos ni deuda porque estaba flojo económicamente”.

Era plata para un coche

Para los fiscales es curioso que Mezeta se haya constituido en mayo de 2017 pero el lote se haya comprado antes. “Es absolutamente cierto que el 25 de abril Federico Gatica sacó $ 408 mil de su cuenta bancaria y que la compra del terreno fue el 26 de abril. Pero esa plata no se lo dio a Correa para comprar el terreno, como dice, sino que se lo dio a Pedro Corradi en Trelew para comprar un Ford Mondeo”, reveló Rodríguez. “Quiso traer una coartada para engañarnos y hacernos creer que ese depósito fue para Correa. No hay un solo papel que respalde que Gatica haya puesto plata. Al contrario, todos los papeles están en otros lados”.

“Borró justamente sus chat de WhastApp con Correa y Lüters. Pero el que no los borró fue Lüters, diciendo que Gatica estaba al mando de todo”.

Según el alegato, Gatica no se reunió el 17 febrero en su estudio con Blasco, Ferreira y Barbagallo –como declaró- sino la mañana del sábado 17 de marzo. “La fecha es clave. Si hubiese sido antes de las detenciones del 7 de marzo hubiese sido una cita de socios, pero como fue después, es una coartada. Empieza a preocuparse y pedir facturas viejas porque buscaba respaldo. Si nosotros encontrábamos papeles, ¿cómo probábamos nada? Les quería demostrar que era el dueño y hasta tuvo que poner plata para la maniobra de hacerles creer que él era el inversor, cuando nunca nadie lo había visto poner un peso”.

El alegato concluyó que el contador “brindó la herramienta necesaria para que Correa canalice el dinero negro sacado del Estado para intentar darle apariencia legítima. En Gatica era una práctica habitual”.#

Los cargos

Las partes pidieron condena a Diego Correa por asociación y enriquecimiento ilícitos, defraudación y autolavado de activos; a Daniela Souza por asociación ilícita, defraudación y partícipe de enriquecimiento, a Natalia Mac Leod por asociación y partícipe de enriquecimiento ilícito; a Diego Lüters por asociación ilícita, partícipe de enriquecimiento y defraudación; a Jorge Godoy por partícipe de enriquecimiento; a Sandro Figueroa por asociación ilícita y partícipe de enriquecimiento, a Juan Carlos “Tato” Ramón por asociación ilícita y defraudación; a Giuliana Mac Leod y Rubén “Bedo” Reinoso por defraudación y a Christian Gisande por defraudación y usurpación, y a Federico Gatica por lavado de activos agravado. Por “duda razonable”, será absuelto Darío Correa.

Fuente: Diario Jornada