11 - junio - 2018

El Congreso debatirá el miércoles si legaliza o no el aborto

La Cámara de Diputados y el gobierno de la ciudad de Buenos Aires desplegarán este miércoles un amplio operativo de seguridad en torno del Congreso para evitar eventuales disturbios durante la movilización que congregará, en las calles aledañas, a defensores y detractores del proyecto de ley de legalización del aborto .

El jueves último el presidente del cuerpo, Emilio Monzó, y funcionarios del gobierno porteño ultimaron detalles del operativo de seguridad. Posteriormente Monzó reunió a los referentes de todos los bloques, a quienes les solicitó su colaboración para garantizar que la sesión se desarrolle con tranquilidad. Ese día no se permitirá el ingreso al Palacio de militantes a favor y en contra del proyecto para evitar situaciones de intimidación a los legisladores.

Es que el escenario de paridad que vaticinan todos los sondeos previos al debate anticipa una sesión intensa y acalorada. Además, será maratónica; según anticipó Monzó, arrancará a las 11 del miércoles y se desarrollará sin interrupciones. La votación podría realizarse al amanecer del jueves 14.

El dictamen final mantiene el eje medular de la iniciativa: el reconocimiento del derecho de toda mujer o persona gestante de practicarse un aborto hasta la semana 14 de gestación. Además, el dictamen establece que, fuera de este plazo, la mujer podrá interrumpir su embarazo en caso de violación; si estuviera en riesgo la vida o la salud de la mujer, y si se diagnosticara la inviabilidad de la vida extrauterina del feto. Así, se modificó el artículo original, que habilitaba el aborto en caso de «malformaciones fetales graves», lo que generó un fuerte rechazo de asociaciones en torno a la problemática del síndrome de Down.

También se modificó el artículo que habilitaba a las menores de 16 años a practicarse un aborto sin la autorización de sus padres; el dictamen remite a lo dispuesto en el Código Civil y Comercial, que dispone que ante tratamientos invasivos -y el aborto lo es- los jóvenes de entre 13 y 16 años deben tener el consentimiento de sus progenitores. A pedido de varios legisladores, se incluyó en el texto la objeción de conciencia, la cual exime a los profesionales de la salud contrarios al aborto de realizar esta práctica.