6 - septiembre - 2017

Durán aseguró que la actuación de la Policía en el caso Maldonado se limitó a pedidos del juez

El ministro de Gobierno aseguró que la fuerza provincial «no tuvo participación» en el operativo del 1º de agosto. El FPV quedó «insatisfecho» y sembró dudas sobre la reunión en Bariloche el día previo a la desaparición de Santiago Maldonado. 

La interpelación a Pablo Durán se extendió durante cuatro horas y no dejó grandes conclusiones. El ministro de Gobierno reconoció que la actuación de la Policía del Chubut durante todo este tiempo se limitó a las actuaciones que solicitó el juez federal de Esquel, Guido Otranto.   
Entre los principales argumentos, Durán advirtió que el gobierno provincial «no ha tenido acceso a la causa que tramita Otranto» y esto repercutió a la hora de responder las preguntas de la requisitoria y posteriormente la de los diputados. 
Con la apertura del secreto de sumario, que comenzó a tener vigencia a partir del pasado lunes 4 de septiembre, el Gobierno tendrá libre disponibilidad para acceder a la causa y de esta manera contar con datos precisos sobre todas las actuaciones llevadas a cabo por Otranto y Gendarmería. 
Con el vencimiento de la prohibición del secreto de sumario «vamos a saber si verdaderamente la investigación estuvo bien orientada o no, porque esto es algo de lo que nadie habla», criticó el titular de la cartera de Gobierno. 
No dudó en cuestionar algunos aspectos de la investigación: «Me parece una barbaridad que en los primeros días no se haya permitido continuar con los rastrillajes producto del planteo de la comunidad que alegaba que son zonas sagradas. Es una barbaridad porque lo que se estaba buscando era la aparición de Santiago Maldonado y esos momentos era vitales para la investigación». 
Graficó que sobre esta situación «Otranto tendrá que dar respuestas».
En la misma dirección, reflejó que el hecho concreto es que «Provincia no tuvo participación en el desalojo de la Ruta 40» y que ese operativo lo libró Otranto y actuó Gendarmería. «A ese oficio tampoco tuvimos acceso porque es parte de la causa», reiteró el ministro.
Durán estuvo acompañado en la interpelación por el Jefe de la Policía del Chubut, Luis Avilés; el director de la Policía Judicial, Humberto Lienán; el jefe de la División Drogas y Búsqueda de Personas de Esquel, Ariel Jara; el subsecretario de Derechos Humanos de la Provincia, Oscar Petersen y el director de Temática de esa subsecretaría, César Ayala.

ACTIVACION DEL PROTOCOLO DE SEGURIDAD
La desaparición de Maldonado se produjo el 1º de agosto, en tanto que la denuncia de los familiares se concretó al día siguiente. El Ministerio de Gobierno tomó conocimiento el 3 de agosto sobre esta presentación y el 4 de agosto activó el protocolo de búsqueda que se aplica en torno a la desaparición de personas. 
Sin embargo, el funcionario destacó que autoridades de la provincia de Río Negro «nos pidieron si podíamos activar el procolo de búsqueda por Maldonado». Esta definición le valió al ministro una serie de planteos, principalmente de los diputados del FPV quien se preguntaron «si otra provincia debería recomendar que se active un protocolo por una persona desaparecida en Chubut».
Con la activación de este protocolo, la Policía del Chubut puso a disposición todos los elementos y medios para colaborar en este caso. Esto generó la movilización de la Brigada de Investigaciones de Esquel y el área de Drogas Peligrosas. 

LOS RASTRILLAJES
El 5 de agosto le solicitaron a la Policía de la Provincia, particularmente al jefe de drogas de Esquel, efectuar un rastrillaje en la zona de Cushamen.
«Se examinaron dos prendas y gorras. Fueron recibidos por parte de la comunidad y permitieron que ingrese el personal con los canes, pero en forma condicionada, porque aseguraron que había sitios que consideraban sagrados a los cuales no podían tener acceso», relató Durán. 
Uno de los elementos que encontró uno de los perros fue una boina, que según Durán, «pertenecía a Santiago Maldonado». Luego, siguiendo el rastro de los canes, las fuerzas de seguridad solicitaron permiso para cruzar el río, aunque el pedido «fue denegado» porque informaron que eran «lugares sagrados». 
No obstante, Durán explicó que dos unidades de Gendarmería «fueron revisadas por los canes y todo arrojó resultados negativos sobre la posibilidad de que Maldonado haya sido trasladado por un vehículo de Gendarmería». 
Una vez realizado este rastrillaje, giraron toda las actuaciones al Juzgado Federal.
El 7 de agosto se produce otro oficio de Otranto dirigdo a la Brigada de Esquel, en donde requiere las grabaciones de las cámaras que están en la cortada de acceso a Esquel. «Este oficio es contestado por la Brigada de Investigaciones y se le manda el respaldo fílmico», dijo Durán. 
El 11 de agosto, a través de una denuncia no tuvimos acceso, Otranto le envía una nota al jefe de la Policía, Luis Avilés, para efectuar un rastrillaje en la Ruta 25 a la altura de Los Altares, porque manifestaron que había un hombre de condiciones físicas similares a Maldonado, circulando en una bicicleta. 
En esta ocasión, Avilés tomó el micrófono y describió que el juzgado «manejaba la información de que una persona había llegado a la zona de Los Altares en una bicicleta con rasgos físicos similares a los de Maldonado». 
Producto de esto, Otranto encomendó un rastrillaje en la zona de Los Altares, para despejar dudas sobre una persona «en una bicicleta negra y con barba». También pidió filmaciones del lugar y rastrillajes en Las Plumas.
«Pusimos a disposición personal de la división canes, policía rural de Trelew y de búsqueda de personas. Los resultados dieron cuenta que no se trataba de Maldonado. Ubicamos a la persona que era un visitante que estaba recorriendo hace meses la Patagonia», narró Avilés.  
LA HIPOTESIS DE LA CUMBRE EN BARILOCHE
Durán hizo mención a la cumbre que se materializó el 31 de julio en Bariloche en la que participaron el jefe de Gabinete del Ministerio de Seguridad, Pablo Noceti; el funcionario a cargo de la cartera de Seguridad de la provincia de Río Negro; la Policía de Río Negro; Gendarmería; la Policía Federal; la Policía de la Provincia del Chubut; y el propio Durán.
Esta reunión, un día antes de la desaparición de Maldonado, sembró dudas en el FPV. Durán ratificó que la reunión había sido programada «con antelación» y tuvo como finalidad «esclarecer los hechos delictivos del RAM en la provincia de Río Negro, Chubut y Chile, además de coordinar la etapa investigativa».
A los legisladores les llamó la atención que «justo un día antes» de la desaparición de Maldonado, diferentes funcionarios nacionales, de Río Negro y Chubut y fuerzas de seguridad provinciales y nacionales «se hayan reunido para coordinar los avances en las causas del RAM». 
El ministro salió inmediataente a replicar y a desactivar esta hipótesis que estaba instalando el diputado Blas Meza Evans y certficó que «la Policía de la Provincia no tuvo nada que ver. Si el diputado tiene pruebas le pido por favor que vaya a la Justicia de Esquel y presente pruebas. Hay que ser responsables en esto. Si tiene pruebas para ensuciar a nuestra fuerza, que aporte las pruebas. Si tiene una sola prueba, yo acompaño al diputado a presentar la denuncia». 
Meza Evans también se despachó y resaltó que Durán «se hace el distraído» y lo acusó de «generar las condiciones para que Gendarmería cometa excesos».

LOS DIPUTADOS QUE INDAGARON
La preguntas tuvieron un espectro amplio y en algunos casos salía del formato establecido por el cual se solicitó la interpelación. 
Por el Frente Para la Victoria, los diputados que plantearon interrogantes fueron Gabriela Dufour, Estela Hernández, Alejandra Marcilla, Gustavo Fita, José Grazzini, Viviana Navarro, Alfredo Di Filippo, Cecilia Torres Otarola, Blas Meza Evans y Javier Touriñán. En tanto que por Cambiemos, los tres representantes esbozaron preguntas:  Jacqueline Caminoa, Eduardo Conde y Manuel Pagliaroni.