1 - abril - 2019

Dos fundaciones se disputaron el protagonismo del fin de semana

Congestión y chinos en Rosario. Dos fundaciones se disputaron el protagonismo del fin de semana. Aportes esenciales para entender la política. Alivio en la Rural tras dictamen de Comodoro Py. Gobierno cuenta camión por camión de granos que entran al puerto.

Quincho imprescindible en la cena anual de la Fundación Cimientos (grupo que iniciaron Juan Llach y Carlos Tramutola, ex Techint). Animado por una cúpula de banqueros, con Jorge Brito y directivos del Supervielle a la cabeza; Miguel Gutierrez, de YPF, en el evento dejó la presidencial de la fundación Miguel Blaquier y la asumió su sucesor, Alejandro Berardi (con relación familiar en Techint). Sentados a las mesas centrales Paolo Rocca y Adriana Rosernberg, presidenta de PROA; Susana Medina, presidenta de la Asociación de Mujeres Juezas; el presidente de la Corte Suprema Carlos Rosenkrantz, otra con una multipartidaria de Daniel Films, Daniel Arroyo y Juan Llach (kirchneristas, peronistas y el fundador), el británico Mark Kent, Matías Patanian o Mirtha Legrand, escucharon el mensaje de despedida de Blaquier y el primero de Berardi. En esos dos discursos hubo acuerdo en hablar de la “perseverancia para no rendirse ante las dificultades”, concepto que abarcaba desde la deserción escolar hasta la crisis gremial que afecta al sector docente. De Cambiemos en actividad plena no escuchaba nadie, aunque sí pudo verse a Mario Quintana que está en actividad pero no con cargo fijo, y a Andy Freire. Por su parte, el equipo de comunicación de Cimientos logró publicar en su anuario una “figurita difícil”: esto es, reunir las opiniones sobre educación de gran parte del arco político en campaña, y un casi “imposible”: encontrar consensos en sus respuestas en medio de la campaña. Así, allí hablaron Mario Negri, Alejandro Finocchiaro, Miguel Pichetto, Daniel Filmus, Roberto Lavagna, Sergio Massa, Myriam Bergman, Ricardo Alfonsin, Juan Manuel Urtubey y Gabriel Sanchez Zinny, casi un manual para seguir el tema este año. La sorpresa de la noche fue Claudia Villafañe, que ocupó mesa con su hija Giannina, aunque no como invitada sino en su debut social como organizadora de eventos. Todos hablaban del Plan B, porque Claudia fue la alternatica a Barbara Diez en la organización de la cena y todos acordaron que salió más que bien parada. El chiste fue que podía ponerse la camiseta 10, en doble alusión a su ex marido y la otra organizadora de eventos, y mucho más con el impulso que tomó su contratación tras el conocido conflicto de Diez por el presupuesto de la boda de Lionel Messi.

Estrella de la noche: Claudia Villafañe.
Estrella de la noche: Claudia Villafañe.

Lo que no pasó desapercibido fue el festejo de la Fundación Libertad en un impecable Parque Norte, engalanado para la ocasión, con el Premio Nobel Mario Vargas Llosa, incluido. Y, si el reportaje que el Nobel le hizo al presidente Mauricio Macri dio que hablar por la firmeza (del periodista-escritor), hubo cantidad de otras cuestiones que tuvieron menos repercusión, aunque varias también importantes. De movida no más, se notó el cambio de ambiente respecto de ediciones anteriores. Frente a la casi euforia y expectativas del año pasado, ahora los ánimos lucían mucho más tranquilos y con funcionarios casi “abatidos”, según un asistente. Mauricio Macri estaba ya acostumbrado a manejarse como local en las cenas anuales de la Fundación Libertad. Y a que sus intervenciones fueran aplaudidas con fervor. Y que, al finalizar cada discurso, haya cola para las selfies de rigor. Así fue hasta marzo de 2018, cuando, en vísperas de la crisis, el Presidente fue otra vez ovacionado en el evento que esa fundación con sede en Rosario organiza en la Capital Federal. El año pasado, los aplausos fueron compartidos con el chileno Sebastián Piñera. Por esto llamó la atención cierta distancia con la que en la cena del martes 26 de marzo, un auditorio algo frío hasta murmuró cuando una seca pregunta del muy buen entrevistador Mario Vargas Llosa sacudió al Presidente, consultando sobre qué tipo de medidas tomaría si es reelecto. Macri contestó que aplicaría lo mismo que durante su primera gestión, pero más rápido. Si bien hubo tibios aplausos, lo que más se notó fue el murmullo del Golden Center, donde se organizó la cena. La actitud no sorprende. La Fundación Libertad tiene socios permanentes que no siempre coinciden con el “Círculo Rojo” y, mucho menos, con los empresarios vinculados a la patria contratista o la obra pública. Son, en su mayoría, grandes y medianas empresas del interior (con algunas de Capital Federal, en su mayoría bancos internacionales), que defienden las ideas de libre mercado y consideran que, hasta acá, la de Mauricio Macri es una gestión fallida en la reducción del gasto público. Y que el esquema de déficit cero es loable, pero no basándolo en una mayor presión impositiva. Así las cosas, el reproche no es a la velocidad de los cambios, sino a las políticas mismas. No es al gradualismo, sino a la dirección general aplicada por el Gobierno desde que llegó al poder.

En otra mesa, Carlos Rosenkrantz con Agustina Cavanagh.
En otra mesa, Carlos Rosenkrantz con Agustina Cavanagh.

También en la cena, tras la muy destacada presentación del secretario general de la OEA, Luis Almagro. Mucho se escuchó allí sobre la compleja situación mundial, desde Venezuela hasta China, que enfrenta un conflicto de primera envergadura, los temas de Latinoamérica, que tampoco son menores. De ahí que no extrañara demasiado el clima de pesadumbre y hasta cierta angustia, con la que trasmitían varios empresarios, incluyendo a Cristiano Ratazzi, mucho menos optimista que en otras oportunidades. Por supuesto que la noche fue larga y permitió el abordaje de temas variados, tal el caso de los fanáticos “cuervos”, Juan Curutchet y el economista Ricardo López Murphy, el “bulldog” quienes, con gesto adusto, deliberaban en un rincón, sobre el destino del club de sus amores, San Lorenzo, y las graves irregularidades detectadas en su manejo. Más allá, la conversación entre varios “hombres de campo” era sobre la aparente puesta en venta de un campo ganadero en Esquina, Corrientes, de La Mariamina SA perteneciente al propio Mauricio Macri (dicen que es uno de los bienes que figura en su declaración de Ganancias) en sociedad con uno de los Uriburu. Si esto fuera cierto, sería un mal mensaje para los ganaderos, varios de los cuales creyeron el asunto ese del “boom” para la hacienda. Siempre sonriente, el embajador británico Mark Kent mostró cómo maneja a gusto la fama que adoptó en la Argentina gracias a un uso tan divertido como inteligente de las redes sociales, donde se convirtió en un verdadero rock star. Fueron muchos los que palmándole el hombro le reconocieron que esa actitud amistosa hizo más que muchos por mejorar las relaciones bilaterales entre la Argentina e Inglaterra. Otro felicitado por los presentes fue el titular del INDEC, Jorge Todesca, quien para muchos es el mejor funcionario del Gobierno de Mauricio Macri. Los que lo aseguran tienen bastante de razón: no fue fácil quitarle al organismo la sombra de Guillermo Moreno y su vergonzosa intervención; como tampoco bombardear mensualmente al propio Gobierno que lo nombró con datos demoledores sobre la marcha de la economía. Entre las mesas, acompañando el evento, se los veía a Alejandro Bulgheroni, Matías Patanián (Aeropuertos Argentina 2000), el presidente de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, Adelmo Gabbi, el presidente de la COPAL Daniel Funes de Rioja, los economistas José Luis Espert y Guillermo Nielsen, entre otros.

Mientras el dólar captó toda la atención de la semana, la cantidad de camiones llegando a los Puertos de Rosario con granos, fueron la segunda vedette informativa de los últimos 7 días. Se sabe que del ritmo de salida de la cosecha gruesa (maíz y soja) desde los campos depende bastante el nivel de las liquidaciones y eso es lo que algunos creen que va a tranquilizar los ánimos de varios funcionarios. Pero, mientras la recolección en los campos va a bastante buen ritmo hasta ahora (y con muy altos rindes en los primeros lotes), hay un cuello de botella que es la cantidad de camiones que se pueden descargar en la principal zona granaria del país, y que es de alrededor de 5.000 camiones por día, unas 150.000 toneladas, lo que ya provocó más de 15 km de colas de camiones sobre las principales autopistas de acceso a Rosario, a pesar de los programas de descarga que se aplican. No fue esta la única exigencia para las autoridades de la Bolsa de Rosario que, encabezadas por el vicepresidente a cargo de la presidencia, Juan Carlos Meroi, y el gobernador Miguel Lifschitz, recibieron nada menos que al viceprimer ministro chino, Hu Chunhua, quien se mostró “impresionado” por la recorrida que había hecho por campos productivos. A nadie escapa la importancia de China como comprador mundial de alimentos, y tampoco lo que representa el Nodo Rosario de puertos, por donde sale hasta ahora el 80% de la producción granaria de Argentina. El caso es que China está avanzando mucho más rápido de lo que algunos suponen. Por caso, recientemente compraron el frigorífico correctivo Arias, de ciclo competo, casi en forma simultánea con la autorización para ingresar carne de cortes al gigante asiático. También, aunque casi pasó inadvertido, hace pocas semanas las autoridades locales aprobaron una nueva soja transgénica obtenida por Bioceres (la misma empresa rosarina del conflicto por el trigo), pero en sociedad con grupos chinos, lo que estaría asegurando que la soja argentina y sus subproductos no tendrán mayores dificultades de acceso al gran mercado asiático.

Roberto Lavagna, muy activo en su aún no oficialmente lanzada campaña presidencial, no sólo busca votos, sino también aliados del sector empresarial. Semanas atrás estuvo por La Matanza y visitó las instalaciones de la fábrica de gaseosas Manaos. El economista mantuvo un encuentro con el dueño de la empresa, Orlando Canido, quien le mostró sus recientes inversiones que incluyen una nueva línea de producción que demandó el desembolso de alrededor de 18 millones de euros. El dueño de Manaos no hace distinciones a la hora de recibir políticos en su moderna fábrica. En 2017, Mauricio Macri inauguró una de sus nuevas líneas de producción y poco más de a un año después -en octubre del año pasado-, la intendenta Verónica Magario y el exjefe de esa comuna, Fernando Espinoza, fueron los encargados del corte de cintas de la ampliación de la planta de producción. ¿Ahora la apuesta es que la próximo inversión sea inaugurada por Lavagna?

Gran suspiro de alivio tuvieron los exdirectivos de la Rural Eduardo de Zavalía y Juan Alberto “Tucho” Ravagnan al conseguir el sobreseimiento judicial en el caso de la compra del predio de Palermo, tras 20 años de iniciada la causa y 28 años de ocurrido el hecho. El tradicional espacio es ocupado por la entidad ruralista desde fines del siglo XIX y fue adquirido en la década de los 90, cuando el Gobierno lo vendió con tasaciones oficiales, lo que ahora determinó una sanción de 3 años de cárcel para el expresidente Carlos Saúl Menem, y su por entonces ministro de economía, Domingo Felipe Cavallo, quienes, seguramente, apelarán la sentencia. Sin perjuicio de esto, los ruralistas. adelantaron que continuarán “defendiendo sus derechos sobre el Predio Ferial, fundados en la propiedad privada, garantizada por la Constitución, y con todos los antecedentes jurídicos en los que sustenta dicha propiedad” sobre la que, aún con la cantidad de limitaciones impuestas (por tratarse de un predio y edificios históricos, como el Pabellón Freers, la Pista Central, o el tradicional restaurante), se hicieron cantidad de mejoras y nuevas construcciones, según comentaban algunos de ellos durante un reservado almuerzo (de festejo?), pocos días después, en un discreto restó palermitano.

<div>Dólares.  Bolsa de Rosario: Miguel Lifschitz, Luis Miguel  Etchevehere,  Juan Carlos Meroi y  Hu Chunhua, viceprimer ministro chino.</div>
Dólares. Bolsa de Rosario: Miguel Lifschitz, Luis Miguel Etchevehere, Juan Carlos Meroi y Hu Chunhua, viceprimer ministro chino.

Desde su fundación, hace 28 años, la Fundación Arte BA que el 10 de abril inaugura una nueva Feria en La Rural, estuvo gestionada por mujeres y presidida por varones. Recién en esta última presentación, las mujeres -que casi siempre hicieron todo, hasta elegir a sus presidentes-, decidieron anunciar con tiempo que en 2020 Amalia Amoedo, la nieta de Amalia Fortabat, Ama, como la llaman sus amigos, suplantará a Alec Oxenford. El nombramiento no era un secreto y quienes una vez colmado el auditorio quedaron afuera, entretenidos con los huevos Benedictine del rico menú del restaurante del Malba, dieron por sentado que Amoedo ya había asumido. La presidencia de la Fundación se agrega a la vicepresidencia del Museo Amalia Lacroze de Fortabat, herencia que le dejó su abuela, junto con todo el glamour y la pasión genuina por el arte. La reina de esta presentación era ella y nadie lo iba a discutir. El ánimo de los argentinos no es el mejor, pero el arribo de Amoedo con sus tacones, su vestido estampado y con vuelos logró apartar las tensiones que generaba el subibaja del dólar, al menos, por unas horas. El nuevo vicepresidente de arte BA también aportó lo suyo: será Ariel Sigal, la mano derecha del Dujovne hasta hace siete meses, cuando renunció. La cabeza del JP Morgan, Facundo Gómez Minujín, supo defender la gestión Dujovne-Sandleris en sus inicios, cuando asumieron, y el martes pasado no los criticó, pero objetó los errores políticos del Gobierno. Su madre, la sesentista Marta Minujín, convertida en una verdadera estrella, no hace más que cosechar éxitos, aquí y en el exterior. Allí estaba con Luis Incera y Alejandro Corres, además de Marta Fernández, Marga Macaya y Felisa Larivière. Este año a Teresa Frías, sus amigas modelos, Juliana Awada y Karina Rabolini, por razones obvias no la acompañaron, llegó tan sólo Mariana Arias. Luego, las gerentes Julia Converti, Mercedes Corte, Gala Gómez Minujín, Amalia Curutchet, Daniela Iramain, Eugenia Garbi y las asistentes Daniela Oviedo, Karina Anain, Andrea Viola y Magalí Saleme posaron como orgulloso equipo. Después de los bocaditos y el vino, el grupo histórico del antiguo harén almorzó en la mesa más alejada del jardín del Malba, a prueba de micrófonos. Por otra parte, si bien el arte fue el tema dominante, Patricia Ezcurdia contó sobre su discusión con Giuseppe Cipriani: “Estupendo el Harry’s Bar de Venecia, incomparables el risotto y el Bellini, pero madre mía, qué esperpento el proyecto de Rafael Viñoly para el hotel San Rafael de Punta del Este”. Varios apoyaron la moción de las firmas que son centenares. “Si creen que van a vender esa pajarera, se equivocan, no hay tantos clientes”, aseguró un financista. Uno de los sponsor de ArteBA este año es el Banco Santander Río, que inaugurará el segundo semestre nueva sede en Juan de Garay y Paseo Colón, en el denominado Distrito de las Artes de San Telmo y donde también funcionará la Fundación Santander Río. Tendrá 3.200 metros cuadrados para desarrollar sus actividades. Además, contará con una sala de exposiciones de 1.500 metros cuadrados. Arrancará con un ciclo de exhibiciones de artistas contemporáneos argentinos, que estará acompañado de visitas guiadas.

El mercado del arte está en baja, pero los galeristas se las ingenian: más de 80 pagaron sus onerosos stands en la Feria. Además, la galería Barro marchó hacia la lejana Art Dubai con su director, Federico Curutchet, y el artista estrella Nicanor Aráoz, en busca del oro de los árabes. Las historias de Dubái, donde a la mañana aparecen edificios que el día anterior no estaban, son siempre sorprendentes. Pero también resultaban imperdibles las andanzas de Nicanor Aráoz, un chico under que allí comenzó a sentirse seguro de sí mismo y le dijo a Curutchet: “Dale, acompañame a Kenzo”. Las fotos del nuevo look se viralizaron. Entre los invitados estaban el editor Jean Louis Larivière, el ministro Enrique Avogadro, Erica Roberts, Alejandra Aguado, Esteban Tedesco, Norberto Frigerio, Victoria Giraudo, Gervasio Márquez Peña, Fernán Saguier, Laura Patrón Costas, Rodrigo Alonso, Soledad Álvarez Campos, Inés Etchebarne, Alberto Sendrós, Melina Ruiz Natali, Gabriela Urteaga, el ministro nacional Pablo Avelluto, Tomás Powell, Silvia Naisthat, Iván Ginevra, Álvaro Rufiner, Eduardo Costantini y su hijo, Eduardito, Diego Radivoy, Wally Diamante y Facundo Garayalde; además de los galeristas Nahuel Ortiz Vidal, Orly Benzacar, Mauro Herlitzka, Mora Bacal, Norma Quarrato, Julián Misrahi, Estela Totah, Lauren Bate, entre otros. Si bien había pocos artistas en el encuentro, estaba Tristana Macció, Dalila Puzzovio, Benito Laren, Marcela Astorga y Jorge Miño, entre otros. Agustín Montes de Oca, entretanto, anunciaba la feria MAPA, una paralela que abrirá sus puertas en la misma fecha de Arte BA y en la misma Semana del Arte. El salto de Montes de Oca desde el Palermo Chico a Chacarita implica cruzar la ciudad para llegar al inmenso lugar que alquila Javier Grossman.

Vamos a terminar con un chiste de una categoría clásica.

Entra Fermín en el negocio y le pregunta al vendedor:

-Buenos días, señor, ¿tiene usted empanada gallega?

-Señor, ¿es usted gallego? -pregunta el vendedor.

-¡Sí, señor! -responde, enojado, Fermín-. ¿Y eso qué tiene que ver? Si yo le hubiera pedido pan francés, ¿usted me habría preguntado si era francés?

-No, señor, pero…

-¿Y si yo le hubiera pedido whisky escocés me habría preguntado si era escocés, eh? -continúa Fermín cada vez más enojado-. ¿Y si le pedía sopa inglesa me hubiera preguntado si era inglés?

-No, no señor, pero…

-¿Y si yo le pedía una milanesa napolitana me hubiera preguntado si era napolitano, eh?

-No, señor…

-Y entonces, si quiero comprar una empanada gallega, ¿por qué me pregunta si soy gallego?

-Porque esta es una perfumería, señor.

Fuente: Portal Ambito.