26 - marzo - 2019

¿Dónde está Leo?

Contra Venezuela se notó el permanente afán de los jugadores por dársela aMessi: no sólo hay que buscarlo sino que hay que saber hacerlo. No se debe improvisar más: Scaloni no tiene tanto tiempo.

La improvisación en una designación puede llevar a la improvisación en una formación. Ante Venezuela, la Selección mostró un despliegue de jugadores que Scaloni no había ensayado. Ni Mercado estaba cómodo de 6, ni Lisandro Martínez es 3, mucho menos Tagliafico volante (¡y por adentro!). Se supone que el entrenador de un club, no el de un seleccionado, dispone de tiempo para pulir a un jugador en una nueva posición. Así salió.

La de hoy será una nueva prueba que mejorará el desorden de Madrid. Lo que no será posible, a partir de la ausencia de Messi, es la búsqueda del funcionamiento colectivo con él, la gran cuenta pendiente de estos años.

Messi contratapa.

Incluso en el ciclo Martino, el último con resultados y funcionamiento, se dio que en cuatro cruces contra Chile, Argentina le ganó los dos en los que no jugó Messi y no pudo convertirle en las finales de Copa América con él. Luego, Bauza lo tuvo poco, Sampaoli lo desperdició y ya vimos lo que fue la primera chance de Scaloni.

Contra Venezuela se notó el permanente afán de los jugadores por dársela. Lo priorizaba Xavi, lo prioriza Busquets, cómo no lo van a hacer los nuestros. Pero deben aprovechar que Messi puede acaparar un par de marcas para elegir otra opción. Incluso él se toma algunos instantes para distraer: sabe que el rival vive pendiente de sus movimientos. Hasta Tagliafico, que ya se relaciona con la élite del fútbol mundial, desaprovechó dos aproximaciones por buscarlo. También pesan la brecha del nivel y los nervios. Fue lógico que no hubiera sociedades por el desconocimiento. Pero los compañeros de Messi hasta se caían en sus intentos por juntarse.

Scaloni tampoco contribuyó. El medio, allí donde Leo hace años que retrocede para armar juego, no tenía jugadores que le pasaran y sí dos creativos. En la AFA son más messistas que Messi. Armaron un video que lo único que logró fue ahondar, en un país de absurdas antinomias, la brecha que los maradonianos toman con el mejor del siglo. Y no ayudó él mismo yéndose tan rápido de la concentración. Podría haberse quedado unas horas aun sabiendo que no iría a Marruecos. La convivencia hará natural compartir el campo de juego.

Subamos el análisis. No instalemos que la Selección jugó mal con Messi y bien sin él: las victorias habían sido frente a Guatemala, Irak y un combinado de México que no incluía a sus titulares. No nos resignemos a que no se puede. Empieza a transitar la última cuarta parte de su carrera. Todavía hay tiempo para que de una vez por todas el equipo y el mejor no se anulen mutuamente.

Fuente: Portal Olé.