5 - octubre - 2020

Desde el Concejo Deliberante se busca crear el Programa de Acceso Igualitario a la Gestión Menstrual

“La menstruación como un derecho”, esa es la cuestión. La menstruación es un hecho que acontece en la vida de la mitad de la población y, sin embargo, es tabú. El estigma alrededor de la menstruación también tiene consecuencias en la producción de conocimiento y la circulación de información. Las campañas de salud a nivel oficial no proveen ni recaban datos sobre las consecuencias de la exposición química a largo plazo por vía vaginal derivada del uso de toallitas y tampones, tampoco se mide el impacto ambiental por el desmonte de selva nativa para el cultivo de pinos de los que se extrae la materia prima de estos productos o se elaboran estadísticas sobre ausentismo escolar por falta de acceso a métodos de gestión menstrual.

En Puerto Madryn, se trabaja en el Concejo Deliberante para crear el Programa de Acceso Igualitario a la Gestión Menstrual tal como sucede en otras localidades del país con el objetivo de garantizar el derecho al acceso de los productos necesarios para una gestión de higiene menstrual segura, eficaz y digna. Este proyecto lo presentó la concejala Sandra Mancilla y se está trabajando en el mismo.

La gestión menstrual presenta necesidades particulares: acceso a agua limpia, instalaciones sanitarias adecuadas, elementos de gestión menstrual, lugar para eliminación de los desechos y especialmente conocimiento y visibilización de la temática. Muchas personas carecen de los saberes, apoyo y recursos para manejar la menstruación.

El Proyecto en Madryn

El proyecto que se trabaja en Puerto Madryn establece dentro de sus objetivos: El acceso igualitario a los elementos de gestión e higiene menstrual, los que se definen como todo elemento de contención e higiene utilizado durante la menstruación, presentes y futuros, aprobados por la autoridad sanitaria y comercial competente; la reducción de la brecha de desigualdad a raíz de la limitación por la capacidad adquisitiva que de estos productos afecta a las personas menstruantes, al entregar elementos de gestión e higiene menstrual, atendiendo a las características sociales, culturales y personales, así como a la confidencialidad, de las personas menstruantes, especialmente de aquellas que se encuentren imposibilitadas de adquirir los mismos; la propulsión de políticas sociales efectivas de salud, género y equidad, que  centren sus esfuerzos en considerar y atender, además de los derechos sociales primordiales, el derecho a la Salud e Higiene Menstrual, incluyendo a este en cada una de sus prácticas, propuestas y medidas y La generación de espacios de formación y capacitación sobre la gestión e higiene menstrual.

Costos: entre 2.900 y 3.800 pesos de gastos menstruales anuales

En Argentina, la brecha salarial promedio es del 27,7%, pero más del 38% de las asalariadas están en situación de informalidad donde la brecha asciende al 37%. El costo estimado de gestionar la menstruación en 2020 mediante la compra de toallitas y tampones es de entre 2.900 y 3.800 pesos anuales. Este gasto no es optativo ya que es nuestro deber social gestionar la menstruación y el mismo impacta sobre ingresos que son de por sí menores. Este gasto no es optativo ya que es nuestro deber social gestionar la menstruación y el mismo impacta sobre ingresos que son de por sí menores.

Por otro lado, en un contexto en el que la mayoría de las personas pobres son mujeres (7 de cada 10 en la Argentina), no poder adquirir los medios para gestionar la menstruación es un factor de ausentismo escolar y laboral. Las personas en edad escolar que no pueden acceder a productos que les garanticen no mancharse en clase dejan de ir durante los días de sangrado. Estas personas también son propensas a incurrir en prácticas poco sanitarias para gestionar su menstruación, que generan mayores riesgos de infecciones e infertilidad.