29 - marzo - 2017

De puño y letra

El «Huracán Sastre»: En la intempestiva aparición de Sastre criticando a referentes de ChuSoTo y a aliados, caben todas las especulaciones. Casi le cuesta caro a ChuSoTo. Qué pasó después. Las charlas íntimas. El control de daños.

trabajosamente, contando votos de a uno, negociando, cediendo y sufriendo; el gobierno lograba torcer una mayoría legislativa obstinada, resistente, incombustible y muy reactiva, un hombre propio -hijo pródigo del dasnevismo, nacido y criado en la cuna política de Das Neves- por muy poco pudo haber dinamitado la arquitectura política más difícil del año, aquella que logró poner en la misma vereda a dasnevistas, radicales, mackarthystas, y al flamante bloque de Alfredo Di Filippo, para desplazar al Frente Para la Victoria de la conducción legislativa, las secretarias, y las comisiones. 

Hubiese sido el pifie político más grande de los últimos tiempos. Y aún no está claro cuánto le va a costar al gobierno rebobinar la tormenta política que el intendente de Puerto Madryn, Ricardo Sastre, lanzó adentro del flamante y en formación frente oficialista, luego de la ya famosa entrevista que dio a FM EL CHUBUT el martes de la semana que pasó, en la que «atendió» en fila a Gustavo Mac Karthy, Máximo Pérez Catán y Adrián Maderna, nada menos. Es decir, se las tomó con uno de los principales asesores de Das Neves y potencial precandidato a diputado nacional, con el aliado más importante a nivel legislativo del gobierno, porque tiene tres legisladores, y con el intendente de Trelew, quien cuenta sobre sus espaldas, por si alguien no le recuerda, con una parva de votos.

La embestida de Sastre estuvo, luego, «posdatada» de varias especulaciones. Cada una, más conspirativa que la otra. ¿Fue un error político? ¿Un mal cálculo? ¿Fue la influencia del círculo íntimo del intendente, un grupo de personas por las que en Fontana 50 sienten poca o ninguna confianza política?

La pregunta clave que permitiría despejar algunas dudas, pero no todas, es la siguiente: ¿A quién beneficia un lío interno dentro de ChuSoTo, a pocas horas de definir la conformación «gruesa» del frente oficialista Chubut Para Todos? Mac Karthy y Maderna «están». Pero no lo estarán del todo, hasta que formalmente se incorporen al frente, al lado del intendente de Madryn que dijo de todo en aquel reportaje, y luego, en una incomprensible catarata de posteos en Twitter, muy duros contra Mac Karthy, especialmente. El ex vicegobernador le había contestado, una vez que la sesión especial en la Legislatura hubo consagrado los cambios. Y lo hizo señalando los problemas de gestión de la primera época de Sastre.

 

Ayer, después de las…

…seis de la tarde, finalmente Das Neves decidió una charla telefónica con el intendente Sastre. El contenido «fino» de la charla no trascendió. Pero desde la residencia enviaron un mensaje político. «Está arrepentido. Mañana tiene una reunión de gabinete ampliado y va a bajar la instrucción a su gente, para que la corten», dijo una fuente. También aseguran que le pidió disculpas al gobernador. Pero esa dispensa no alcanzó al ex vicegobernador y líder del Frente Peronista Gustavo Mac Karthy. Una pelea que puede seguir, y que transforma en inestable la superficie política del frente oficialista.

La aparición tipo Terminator (el malo, no el bueno) de Sastre en el escenario del dasnevismo, pateando puertas, tiene una raíz profunda. El «mellizo» busca posicionarse como un posible sucesor del gobernador Das Neves, en caso que el mandatario decidiera no presentarse a una reelección en 2019. Pero en vez de sumar, decidió dividir, y criticar a sus posibles contrincantes dentro del espacio del oficialismo. Ya se sabe, ni Mac Karthy, ni Pérez Catán, tienen suficiente humor como para este tipo de esgrimas. Particularmente Mac Karthy, golpeó a Sastre donde duele.

Distinto fue el camino elegido por Adrián Maderna. El intendente contestó con diplomacia y sin mucho compromiso con esta pelea particular. «El gran elector es Das Neves», aseguró. Maderna no quiere pensar en ninguna otra cosa que no sea la gestión. Siente que perdió un año de tiempo con las internas en el PJ, como para engancharse en otra disputa, pero ahora con un intendente amigo y potencial aliado. El 8 de abril, en el quincho del Club Independiente, presidirá una reunión de referentes de distintas «tribus» justicialistas de Trelew, agrupaciones, asociaciones civiles que le acompañaron, y hasta directivos de clubes. Ese día quedaría santificado su ingreso al frente oficialista. En el madernismo no sienten que la incursión agresiva de Sastre haya sido un verdadero problema. Lo viven con menos carga dramática.

 

Distinto es en el Frente Peronista…

…donde Mac Karthy estuvo conteniendo a los propios con la correa bien corta, para que no salieran a contestar al «Mellizo». La sucesión de hechos fue la que marcó los tiempos con los que Mac Karthy vive la política. El martes a la mañana, en FM EL CHUBUT, Sastre le puso fuego a la mecha. Luego ocurrió la sesión en la que se llamó a la «sesión especial» en la que el oficialismo consiguió con el desempate de Arcioni, preparar el escenario para desplazar al FPV, lo que ocurrió el jueves. Mac Karthy esperó 48 horas un llamado o un pedido de disculpas de Ricardo Sastre, que nunca llegó. Y avisó al gobierno que le contestaría al intendente vecino. En el medio, hubo un acto por una licitación de 20 viviendas para Puerto Madryn. Das Neves casi ni le miró a Sastre, y luego no respondió sus llamados. El encargado de transmitir el enojo del gobierno por la diatriba fue Gonzalo Carpintero.

Das Neves sabe que la irrupción de uno de sus hijos pródigos contra uno de sus aliados no podía ser neutra. Percibe que el frente oficialista no está en peligro, pero entiende que bajo su paraguas protector va a subsistir una interna que se resolverá recién en 2019, cuando se sepa quién va a llevar la camiseta de candidato a gobernador por Chubut Para Todos, en caso que el frente llegue con esa conformación al turno electoral de ese año. Por eso, se dedicaron a hacer control de daños. Los contactos con Mac Karthy se intensificaron, porque no quieren correr el riesgo de lesionar la mayoría legislativa conseguida la semana pasada. Tanto, que ayer domingo, el presidente de bloque Jerónimo García fue a la casa de Mac Karthy a ver el partido de Boca, que visitaba a San Martín de San Juan. Todo el mundo sabe que el veterano Jerónimo es «canalla», hincha de Rosario Central y por definición, «antibostero». Pero hasta allí fue a ver el partido con el aliado del oficialismo: «No hay como un domingo de fútbol con mi amigo y compañero Gustavo», posteó en Twitter. La foto atestigua el momento:

 

El problema ahora es para…

…Mac Karthy. En Fontana 50 están convencidos que no le perderán como aliado, y que los decibeles de la pelea van a bajar, más allá de los furiosos posteos en Twitter que siguieron incluso hasta este domingo, entre mackarthystas, dasnevistas, y militantes de Sastre. Jerónimo García respondió varios, aunque tuvo que soportar «palos». Y hasta Marivi Das Neves buscó terciar, recordando que su padre el gobernador tiene el 70 % de imagen positiva. «Los demás, bijouterie», posteó.

Pero nada de eso tranquiliza al ex vicegobernador y su grupo, hasta que logren desentrañar lo que suponen los verdaderos motivos por los que Sastre revoleó el hacha para cortar cabezas la semana pasada.

Las teorías conspirativas son siempre entretenidas. «Piensa mal, y acertarás», dice el refrán.

Sastre podría jurar de rodillas en el monumento del Indio Tehuelche, que su incursión fue una inocente opinión política sincera, sin intención alguna de generar daño. Quienes conocen al «mellizo» por sanguíneo, podrían darle la razón, y creerle. Pero esto es política.

Ayer, hubo quienes recordaron que semanas atrás, un canal de TV de Puerto Madryn mostró imágenes del intendente justicialista de Comodoro, Carlos Linares, con el gráfico que informaba sobre una reunión con Gustavo Sastre «por los diputados nacionales». En el entorno de Sastre dicen que fue una operación montada por los secuaces de Linares «del mismo modo que inventaron la reunión de Linares con Maderna».

Más opciones. Hay -sobre todo en el gobierno- quienes sospechan de «las juntas» del mellizo Ricardo. No confían en su hermano Gustavo, ni en las recientes apariciones del intendente junto a la senadora nacional Nancy González. Creen ver por allí alguna mano del ex intendente y hombre fuerte del buzzismo Carlos Tomás Eliceche. «Lo que pasa es que el ‘mellizo’ tiene nuevos amigos, y está tratando de unificar todo Madryn, lo que es bastante difícil», especulan en el gobierno.

Hay otras dos versiones «conspiratorias» que compiten por la medalla de oro. «Acá, está la mano del ‘turco’ Aidar Bestene. ¿A quién más le sirve que el frente tenga problemas? Además, es amigo de Ricardo», dicen los mackarthystas, que tienen una pelea de vieja data con el empresario peronista, que busca ser diputado nacional. Aidar Bestene estará este martes en FM EL CHUBUT, bien temprano. Será ocasión de preguntarle por sus relaciones.

«Y además, tenemos que convencer a los compañeros de que no hubo ningún dasnevista promoviendo esto», dicen. Cartón lleno. Este tipo de peleas reaviva todas las heridas, en un dasnevismo que desde 2008 sufrió escisiones, divisiones con el peronismo formal, triunfos, derrotas, y todo tipo de pases de un lado a otro. Hay dasnevistas y mackarthystas que aún tienen marcada en la piel las divisiones profundas de 2011. En ese tiempo, Mac Karthy formaba parte del gobierno de Buzzi. Aunque siempre cuidó su relación con el dasnevismo.

 

Mac Karthy tiene…

…pendiente la decisión final del ingreso al frente. Pero no quiere hacerlo solo. Por eso pasa mucho tiempo hablando con dirigentes, jefes de agrupaciones, militantes, y hasta intendentes. El trabajo de barrido que hace es intenso. Incluso, se quejó a sus contactos en el gobierno, porque muchos de los peronistas que ya están «charlados», recibieron más tarde llamados de «funcionarios de tercera línea» para sumarse al frente oficialista. Se ve que se están pisando las zapatillas en el territorio, entre todos.

Como sea, ahora Mac Karthy tiene menos margen de «convencimiento» con posibles aliados. Aún le será difícil explicarle a su propia gente, la necesidad de estar en un frente donde uno de los intendentes les ha maltratado con ganas.

El corolario de todo esto, es simple. Das Neves va a rezar desde aquí hasta 2019, para que las fuerzas y la salud le acompañen y pueda presentarse a un período más hasta 2023. Los que vienen detrás, por lo que se ve, aún necesitan un golpe de horno.