4 - abril - 2019

Creer o reinventar

El De Frente de Leo Farinella luego del buen empate de River frente a Inter en Brasil.

El Muñeco se consagró definitivamente, me escribió un amigo allá por la media hora del ST, cuando ya era una realidad vista hasta por los que no quieren ver que los cambios del entretiempo le dieron un vuelco al partido. ¿Te hacen falta más demostraciones?, recibió como toda respuesta, porque el Muñeco ya está consagrado por los siglos de los siglos por su obra, enorme, Monumental, inolvidable y lo eleva todavía más que tenga ganas de escribir más capítulos. No hay que dejar de valorar la fortaleza mental del River del Muñeco, amén de que no sorprenda. Levantar un 0-2 en Brasil contra un rival duro, que juega bien, levantarlo en el resultado y en el juego, es un mérito enorme. Es el mismo sello del equipo campeón en la final pasada, levantando tres veces el resultado con todo en contra. No es común en el fútbol de hoy y eso habla de convencimiento, de una idea compartida, de tener los que hay que tener bien puestos para remarla cuando viene torcida y pelear con la frente en alto, entregando todo. Es emocionante. Son detalles que se perciben, posturas, que van dominando al adversario y lo hacen refugiarse mientras nuestro equipo va creciendo con paciencia. Enzo Pérez se hizo dueño de la mitad de cancha, Nacho jugó con criterio, De la Cruz metió un golazo de tiro libre, ganó confianza y jugó como nunca… Es una cuestión de presencia, convencimiento y espíritu inquebrantables. Zuculini, por ejemplo, derrocha optimismo y hasta va a buscar al área en el peor momento. Si no lo ganamos fue porque el desgaste de levantar un 0-2 no es gratuito. Con la cantidad de bajas que tenemos, dar la cara en circunstancias tan adversas, habla de una gestión. Queridos amigos, con el 0-2 la clasificación estaba complicadísima y ahora no es que esté encaminada, pero la manera de luchar del equipo, de afrontar los desafíos, habla a las claras del deseo de seguir peleando cosas importantes. Después del esfuerzo mental del año pasado, no sería extraño claudicar ante tanta adversidad. Levantarse, creer y seguir creyendo, es la marca de este ciclo.

Fuente: Portal Olé.