18 - marzo - 2019

Crean biocombustibles y suplementos dietarios a partir de desechos de zanahoria

La planta piloto de aprovechamiento de desechos de esta hortaliza está en Santa Fe y fue motorizada por investigadores del CONICET y la UNL junto a una empresa local.

De cada diez mil kilos de zanahoria que se producen en Santa Fe, cuatro mil terminaban como desechos. El voluminoso descarte de la producción de zanahorias generaba, entre otros problemas ambientales, malos olores, proliferación de roedores y degradación de los suelos.
Todo eso sucedía hasta que en el año 2013, desde la empresa “Val Mar” -dedicada al lavado y empaque de zanahorias en la localidad de Santa Rosa de Calchines- se contactaron con investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) para buscar una solución al asunto. La idea que surgió fue crear una planta que permita reciclar los desechos de la hortaliza en biocombustibles y suplementos dietarios.
 
El primer paso que dieron los investigadores fue estudiar la composición de la zanahoria. “Esta hortaliza está compuesta en un ochenta por ciento de agua, pero si seguimos en orden decreciente aparecen los azúcares -casi su totalidad fermentables y posibles de transformar en alcohol-, luego las fibras y los carotenos”, señala Juan Carlos Yori, doctor en Ciencias Químicas del CONICET que trabaja en el Instituto de Investigaciones en Catálisis y Petroquímica (INCAPE). Con esa información, en 2014 idearon una planta para producir bioetanol, fibras y colorantes naturales a partir del descarte. Primero la construyeron a escala de laboratorio y luego, en septiembre de 2018, la inauguraron como planta piloto, con capacidad para procesar dos toneladas de descarte por día.

Fuente: Diario Jornada.