14 - mayo - 2021

Brasil habilitó un partido de fútbol con público por primera vez desde la pandemia

Unas 6.000 personas podrán asistir el próximo domingo a la final del torneo de fútbol del estado de Maranhao, en el noreste de Brasil, en el primer partido con venta de entradas desde que los estadios del tercer país mas golpeado del mundo por el coronavirus cerraron sus puertas al público, en marzo de 2020 por la pandemia, informaron autoridades locales.

Los aficionados podrán ocupar hasta el 15% del aforo del estadio Castelão, en San Luis, capital del estado, para ver el juego de ida de la final del Campeonato Maranhense entre Sampaio Correa y Moto Club, dos acérrimos rivales regionales, informó la agencia de noticias AFP.

«El Gobierno de Maranhao autorizó la participación de los hinchas en la final del Campeonato Maranhense, en carácter de test (…), desde que el aficionado esté vacunado o presente un resultado negativo de Covid-19 en una prueba hecha hasta 48 horas antes del juego», explicó en Twitter Rogério Cafeteira, secretario de Deportes de la gobernación.

Los asistentes deberán usar barbijo, so pena de ser retirados del recinto, y guardar distancia, explicó Cafeteira, quien además destacó que las barras organizadas no podrán ingresar.

La venta de entradas comenzó hoy con precios que oscilan entre 70 y 120 reales (13 a 22,5 dólares) y los compradores serán registrados en una base de datos para hacerles seguimiento tras el partido.

En Brasil, un país con alta tradición futbolera, el ritmo de contagios se redujo en las últimas semanas en todo el país, donde la pandemia dejó hasta el momento más de 430.000 muertes y 15,4 millones de infectados, mientras la vacunación contra el virus marcha a paso lento.

Maranhao, con una población de 6,8 millones de habitantes, registra 277.166 casos y 7.644 decesos.

«Si todo sale bien y las personas colaboran, seguramente tendremos un regreso gradual de los aficionados al estadio», aseguró Antonio Américo Gonçalves, presidente de la Federación Maranhense de Fútbol.

El partido del domingo será el primero en Brasil con entrada paga desde mediados de marzo de 2020.

Para la final de la Copa Libertadores-2020 entre Palmeiras y Santos, disputada el 30 de enero en el estadio Maracaná de Rio de Janeiro, se permitió el ingreso de unas 5.000 personas, entre periodistas, personal logístico y de seguridad, convidados especiales e hinchas invitados por los equipos.