6 - mayo - 2019

Berlingeri: «Necesitamos reglas de juego estables para poder crecer»

El consumo de cerveza industrial está estancado desde 2011 y muy por debajo de los países vecinos. Las empresas dicen que la carga impositiva afecta el desarrollo de estrategias para enfrentar la crisis.

Por Jorge Velázquez

Frío en el bolsillo y frío en el clima. Esta es la peor combinación para la industria de la cerveza, que atraviesa un contexto complicado por la caída general del consumo y una carga impositiva muy alta que le quita margen para hacer política de precios. Así, actualmente las ventas están cayendo cerca de 10% por el impacto de la crisis.

La cámara que agrupa a las principales cervecerías y productores de malta presentó recientemente un informe sectorial elaborado por la consultora Abeceb. “De allí surge que somos una agroindustria con presencia en todo el país. Y que los actores de la industria son compañías globales que desarrollan proveedores locales y que desarrollan estándares de calidad y producción muy altos”, sintetizó en una entrevista con Ámbito Financiero el director ejecutivo de Cerveceros Argentinos, Alejandro Berlingieri.

Periodista: ¿Cómo están las cifras de consumo?

Alejandro Berlingeri: Vemos que el potencial para la industria y el consumo es amplio porque la Argentina tiene un consumo per cápita en torno de 45 litros cuando los países vecinos están entre 58 y 60 litros. Pero crecer para desarrollar este potencial requiere reglas de juego estables, que no aumenten los impuestos internos, que no cambien las alícuotas de impuestos internos en las provincias. En 2011 también tuvimos un consumo de 45 litros per cápita, lo que refleja un mercado que sigue sin poder crecer. En 2016 caímos a 41 litros igual que en 2007. Hemos recuperado mercado desde 2016 a 2018 pero aun no superamos el máximo de 2011.

P.: ¿A qué atribuyen la caída brusca de 2016?

A.B.: Influyeron problemas macroeconómicos, como en 2016 que fue muy malo; y también influyó el clima. En Argentina el consumo sigue asociado al verano, y en 2016 hubo un verano de temperatura baja. Hubo dos fríos, el del bolsillo y el del clima.

P.: ¿Y sigue el frío del bolsillo?

A.B.: Tuvimos una esperanza en 2017 con un buen año comparado con el anterior. Y en el primer trimestre de 2018 crecíamos contra 2017, cosa que nos alentó. Pero en abril tuvimos que aplicar parte del aumento de la alícuota del impuesto interno, por la última reforma impositiva que llevó del 8 al 14% el impuesto a la cerveza. Y como una parte se trasladó a precios comenzó a bajar el consumo. Y luego vino la suba del dólar y todo lo que pasó después.

P.: ¿Y cómo viene 2019?

A.B.: Las compañías siempre se fijan objetivos ambiciosos; pero no sólo que no se están cumpliendo los objetivos de volumen sino que estamos cayendo cerca de dos dígitos respecto del primer trimestre de 2018. Y esta caída es puramente consecuencia de los problemas de la macroeconomía.

P.: ¿Cuán determinante es el tema impositivo?

A.B.: El que compra hoy una lata o una botella de cerveza tiene 52,4% de impuestos, y es difícil bajar precios con una carga impositiva tan importante. Y en algunas provincias llega a 56%. Hay provincias que cobran 4% de ingresos brutos en toda la cadena. Es muy difícil trabajar así. Hay una carga impositiva muy grande que no nos permite manejar precios.

P.: El argumento de la suba de impuestos internos era alentar el consumo saludable. ¿Cree que se cumplió ese criterio?

A.B.: Nuestra industria fomenta más que nadie el consumo responsable. Si pretenden que la industria esté otros 130 años más en el país tienen que pensar las cosas para transmitirle al consumidor que tiene que beber moderadamente que si un producto hace mal a la salud. Y en eso somos líderes. Hace más de 12 años que tanto las marcas asociadas como desde la cámara trabajamos en eso.

Por otro lado, la organización mundial de la salud recomienda que los impuestos tengan relación directa con el grado de alcohol que lleva cada producto. La cerveza tiene un promedio de alcohol de 5% paga 14% y hay otros productos que tienen más alcohol que pagan cero por ciento. Entonces la verdad es que no se respeta el criterio de la OMS y ya lo hemos explicado hay una discriminación muy grande y lo que se quiso hacer en el Congreso, que sea un tema de salud según criterios de la OMS, no salió bien. Y creo que finalmente tuvo un objetivo puramente recaudador.

P.: ¿Se sintieron afectados por la capacidad de gestión de las provincias para excluir al vino?

A.B.: Los socios de nuestra cámara son jugadores globales con políticas corporativas muy fuertes; por lo tanto podemos hablar con los poderes de gobierno pero estas políticas impiden hacer gestiones de cualquier otro tipo. Nuestros socios se focalizan en ofrecer productos de calidad que lleguen al consumidor con políticas de consumo responsable. Pero llamar a gobernadores para que deambulen por los pasillos no es nuestro objetivo principal.

P.: ¿Cómo está el sector en materia de exportaciones?

A.B.: Como exportadores el crecimiento en últimos 15 años ha sido de 561%; y hemos sido uno de los rubros que más creció. El que más creció fue el oro con 1837% y segundo la cerveza. Estamos exportando 522 millones de dólares y esto básicamente es cebada cervecera y malta. Hoy de la producción de cebada el 80% se exporta. Y de la producción de malta se exporta el 70%. Los principales destinos son países de América latina. Estamos entre los cinco exportadores de cebada cervecera más grandes del mundo.

Fuente: Portal Ámbito.