10 - abril - 2019

Alan Schlenker en Cadena Tiempo desde la U-6: “Esto es lo más parecido al infierno”

Horas después de una pelea que dejó un muerto y seis heridos en la U6, el exjefe de la barra brava de River reiteró sus denuncias sobre el trato “inhumano y degradante” que reciben los reclusos, además de las malas condiciones del penal.

“Es unas pesadilla, esto es lo más parecido al infierno, el trato es degradante e inhumano” aseguró Alan Schlenker en una entrevista exclusiva a Cadena Tiempo durante la mañana de este miércoles y aseguró que luego de los incidentes ocurridos durante la madrugada de hoy en la cárcel de Rawson, los celadores se reían a carcajadas.
 
El exjefe de la barra brava de River está condenado a prisión perpetua por la muerte de Gonzalo Akro y desde la Unidad Penitenciaria Nº 6, donde cumple su pena, habló con Cadena Tiempo acerca de su causa y de las malas condiciones en la que están alojados los reclusos del penal.
 
En ese sentido indicó que “lo acontecido anoche ya la semana pasada lo había manifestado a distintos medios” y explicó que la unidad penitenciaria “tiene dos problemas tremendos. Uno es edilicio, estructural; es una cárcel vieja, que no tiene vidrios en las ventanas, que las celdas no tiene módulo sanitario como exige el código”.
 
“En realidad no son pabellones, son unos pasillos angostos, de unos 50 metros de largo, y en ese espacio hay dos estufitas para calefaccionar los pasillos. En las celdas no hay ningún tipo de calefacción y tampoco te permiten ingresar por tu cuenta algún aparato para calefaccionarte en invierno” dijo Schlenker.

En ese sentido indicó que la situación edilicia puede explicarse por la falta de recursos, “hay una crisis económica muy grande, sobre todo en esta provincia, pero me gustaría hablar de los recursos humanos, porque eso si se podría modificar”.
 
Acerca del trato de parte del persona dijo que si bien existe personal que trata bien a los reclusos, se destaca el trato “inhumano” y explicó que en su caso, pasó de coordinar la huerta del penal de Azul a estar reducido en un espacio pequeño y haciendo tareas de tapicería.
 
“Yo soy ingeniero agronómico de la UBA, estuve siete años  en la facultad para poder aprobar 56 materias y recibirme de ingeniero agrónomo. Era coordinador de la huerta del penal en la Unidad de Azul, producíamos toneladas de alimento, compostaje con los residuos, me dejaban trabajar y desarrollarme como profesional y como personal” afirmó el recluso. 
 
También contó que desde esa cárcel bonaerense “me trasladaron a Rawson, a 1500 kilómetro de mi hijo y acá me pusieron a trabajar en la tapicería, que es un sucucho de 3×3 y donde lo que hago no tiene nada que ver con la profesión ni con mi vida, hacen eso para que uno se sienta degradado, acá lo importante es que uno se sienta improductivo”.
 
Schlenker explicó que accedió a realizar la entrevista para “concientizar a la gente de la zona para que de alguna manera hable, todos tienen algún amigo o familiar que forma parte de Servicio Penitenciario” y agregó que en su caso, “a raíz de las notas que salieron en Infobae y Clarín, me empezaron a sacar del pabellón y a filmarme con una cámara”.
 
“Lo que yo dije en esas notas se lo dije en la cara al director y a la junta criminológica de esta unidad” sostuvo  y aseguró que debió pedirle a los celadores que no filmaran sus genitales mientras lo desnudaban, “todo es degradante e inhumano, eso es lo que pretendo cambiar a través de esta entrevista, es muy fácil de cambiar, hay que concientizar al personal”.
 

Como punto extremo de esta situación, contó que durante la madrugada de este miércoles, “después de los incidentes, que dejaron un  charco de sangre, estaban a las carcajadas, riéndose, en horario de sueño nuestro, y la verdad que haya charco de sangre o incidentes pabellón 9 no son motivo de risa, sino de llanto”.
 

También contó que día por medio hay un celador que llega a las 5 de la mañana “y pone la música a todo volumen, escucha cumbia y se pone a aplaudir y cantar a las 5 de la mañana, mientras nosotros a 7 metros de donde está bailando y gritando cual si se tratara de un soldado nazi.  Todos los que estamos acá adentro, los 36, tenemos derechos a dormir”.

Fuente: Diario Jornada.